Estados Unidos anunció el 2 de marzo sanciones contra las Fuerzas de Defensa de Ruanda (RDF) y cuatro altos oficiales militares, acusados de brindar apoyo operativo directo al Movimiento 23 de Marzo (M23) en el este de la República Democrática del Congo (RDC), en violación de los Acuerdos de Washington para la Paz y la Prosperidad.
Según un comunicado del Departamento de Estado, firmado por su portavoz adjunto principal, Thomas “Tommy” Pigott, el respaldo atribuido a las RDF permitió al M23 —grupo sancionado por Estados Unidos y las Naciones Unidas— tomar territorios congoleños, incluida la ciudad de Uvira, poco después de la firma, el 4 de diciembre de 2025, de la Declaración Conjunta de los Acuerdos de Washington.
Dicha declaración fue suscrita bajo el auspicio del presidente estadounidense Donald Trump, en presencia del presidente congoleño Félix Tshisekedi y su homólogo ruandés Paul Kagame, con el objetivo de inaugurar una nueva etapa de cooperación y estabilidad en la región de los Grandes Lagos.
Washington sostiene que el M23 es responsable de graves violaciones de derechos humanos, incluidas ejecuciones sumarias y ataques contra civiles, entre ellos mujeres y niños, y considera que el apoyo continuado de las RDF ha contribuido a la persistencia de estos abusos.
Estados Unidos reafirmó su compromiso con la paz y la estabilidad en el este de la RDC y advirtió que está dispuesto a utilizar “todas las herramientas disponibles” para asegurar que Kinshasa y Kigali respeten los compromisos asumidos en el marco de este acuerdo calificado de histórico.


