Mali se sumó en Nueva York al proceso de firma de una convención africana dedicada al desarme, la desmovilización y la reintegración de los niños soldados. El instrumento aún deberá superar varias etapas antes de generar obligaciones jurídicas.
El ministro maliense de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop, firmó el miércoles 23 de septiembre en Nueva York la Convención Africana sobre el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración de los Niños Soldados, anunció el Gobierno de Mali.
La ceremonia, organizada al margen del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, estuvo presidida por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita. Una veintena de países africanos participaron en el lanzamiento del proceso de firma.
Presentado como el primer instrumento africano dedicado íntegramente a esta cuestión, el texto prevé una cooperación entre los Estados para prevenir el reclutamiento de niños por parte de fuerzas y grupos armados. También pretende favorecer su identificación, liberación y atención en los programas de desarme, desmovilización y reintegración.
La convención fomenta asimismo el intercambio de experiencias entre los países confrontados al uso de niños en los conflictos. El proceso había sido iniciado durante una conferencia ministerial organizada el 20 de noviembre de 2025 en Rabat y posteriormente continuó mediante consultas entre gobiernos, especialistas y actores sobre el terreno.
La firma realizada en Nueva York constituye, sin embargo, una primera etapa. El texto todavía no se presenta como una convención de la Unión Africana que haya entrado en vigor. Su implementación deberá pasar por los procedimientos nacionales y los trámites necesarios para su reconocimiento como instrumento jurídico internacional.
El compromiso reviste especial importancia para Mali, que se enfrenta desde 2012 a un conflicto en el que participan varios grupos armados. Para el año 2024, las Naciones Unidas habían verificado 892 violaciones graves cometidas contra 778 niños en el país, a las que se sumaban 87 violaciones correspondientes a años anteriores.
Los próximos pasos dependerán, en particular, de la integración de estos compromisos en los mecanismos malienses de protección de la infancia y de reintegración de las personas que han abandonado los grupos armados.
SG/RT/APA

