Basándose en las orientaciones reales y en la visión estratégica del Nuevo Modelo de Desarrollo, el Gobierno de El Mansouri propone una ambiciosa estrategia articulada en torno a siete grandes prioridades. El poder adquisitivo, las reformas sociales, el empleo, la juventud, la soberanía industrial, la transformación digital, la transición ecológica y el fortalecimiento de la regionalización avanzada constituyen el núcleo de este programa.
Según El Mansouri, los próximos cinco años ofrecen una oportunidad para preservar los logros alcanzados, culminar los proyectos emprendidos, corregir las disfunciones y concentrar los recursos del Estado en las prioridades cuyos efectos concretos puedan percibir los ciudadanos en su vida cotidiana: empleo, condiciones de vida, educación, acceso a la atención sanitaria, vivienda y desarrollo territorial.
La trayectoria económica anunciada se basa en un crecimiento medio anual del 5 % entre 2027 y 2031, una inflación mantenida en torno al 2 % y un déficit presupuestario limitado al 3 % del producto interior bruto (PIB). El Gobierno de El Mansouri también pretende reducir la deuda pública hasta aproximadamente el 62 % del PIB de aquí a 2031.
Para alcanzar este objetivo, el Ejecutivo busca reforzar el papel del sector privado, cuya contribución debería representar dos tercios de la inversión nacional. Esta orientación sitúa la movilización de capital privado, el desarrollo empresarial y la creación de empleo en el centro del programa.
La protección de los ingresos de los marroquíes constituye uno de los principales ejes del programa gubernamental. Así, el Ejecutivo prevé elevar progresivamente la ayuda social directa hasta los 1.000 dírhams mensuales al final de la legislatura, frente a los 500 dírhams contemplados en el dispositivo presentado.
También se anuncia una compensación social automática para las facturas mensuales de electricidad iguales o inferiores a 100 dírhams, correspondientes a la vivienda habitual de las familias que cumplan los requisitos, sin necesidad de presentar solicitudes en papel ni realizar trámites presenciales.
Las pensiones también figuran entre las medidas previstas. El programa contempla aumentar progresivamente la pensión mínima hasta los 3.000 dírhams mensuales en todos los regímenes.
El Gobierno anuncia asimismo el pago a las viudas de una pensión equivalente al 100 % de los derechos del cónyuge fallecido, frente al 50 % actual, preservando al mismo tiempo los derechos de los huérfanos.
El programa también prevé una reforma progresiva del impuesto sobre la renta para incrementar el salario neto de los trabajadores y fomentar el empleo declarado.
Paralelamente, se flexibilizarán las condiciones de acceso a la prestación por pérdida de empleo, ampliando el número de beneficiarios, según el programa presentado por El Mansouri.
La jefa del Gobierno anunció que su Ejecutivo hará frente al encarecimiento de la vida mediante una estrategia destinada a reforzar los ingresos de los hogares, controlar las causas de la inflación, ampliar la protección social y garantizar servicios públicos de calidad.
Para reducir los precios de los productos alimentarios hasta niveles razonables, afirmó que el Gobierno establecerá planes de abastecimiento de productos estratégicos y acercará a productores y consumidores mediante empresas regionales y plataformas profesionales de recogida y comercialización, reguladas por un pliego de condiciones unificado.
Añadió que el Ejecutivo trabajará para reformar los circuitos de distribución de carne y pescado y regular la relación entre las exportaciones y el abastecimiento del mercado nacional mediante normas claras y estables.
En el sector sanitario, el programa gubernamental prevé reducir las desigualdades territoriales en materia de infraestructuras e institucionalizar los itinerarios asistenciales.
La generalización del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) y la modernización de los servicios de urgencias figuran entre las medidas anunciadas.
El Gobierno también apuesta por la transformación digital mediante el despliegue de una plataforma nacional de salud interconectada.
Este sistema deberá permitir racionalizar el seguimiento médico de los pacientes y contribuir a la sostenibilidad del Seguro Médico Obligatorio (AMO).
El objetivo consiste en mejorar la coordinación entre los distintos componentes de la oferta sanitaria y facilitar el acceso a los servicios de salud en todo el territorio.
En materia de empleo juvenil, el Gobierno prevé, a partir de 2027, capacitar a 100.000 jóvenes cada año en función de las necesidades de las empresas y ofrecer una primera oportunidad profesional a otros 100.000 jóvenes anualmente.
La capacidad de formación mediante aprendizaje debería aumentar de 150.000 a 200.000 beneficiarios al año.
El programa contempla, además, el acompañamiento de 60.000 microempresas y pequeñas y medianas empresas creadas por jóvenes, mediante mecanismos de incubación, garantías y financiación.
Un dispositivo denominado «Jawaz Al Horriya Al Mihaniya», o pasaporte de movilidad profesional, facilitará el acceso al empleo fuera de la zona de residencia.
Este mecanismo prevé apoyo financiero y logístico para los jóvenes beneficiarios, vinculado al desarrollo de una oferta de viviendas de alquiler a precios moderados.
El desarrollo de la vivienda rural también figura entre los compromisos territoriales del nuevo Gobierno.
El Ejecutivo anuncia el objetivo de construir o rehabilitar 100.000 viviendas en el medio rural, acompañado de una subvención directa de 40.000 dírhams por hogar que cumpla los requisitos y de asistencia técnica gratuita.
En las zonas urbanas, el Gobierno anuncia la erradicación definitiva de los barrios de chabolas y la reestructuración de los barrios insalubres.
También está previsto desarrollar un parque de viviendas de alquiler asequible, especialmente destinado a funcionarios y jóvenes trabajadores que deban desempeñar su actividad lejos de su lugar de residencia.
La seguridad hídrica figura entre las prioridades estratégicas del Gobierno, que pretende alcanzar una producción de 1.800 millones de metros cúbicos de agua desalinizada de aquí a 2031.
Este objetivo deberá ir acompañado de la aceleración de los programas de construcción de grandes y medianas presas y de la finalización de las autopistas de transferencia de agua entre cuencas.
En el ámbito energético, la participación de las energías renovables debería superar el 52 % de la combinación nacional de generación eléctrica de aquí a 2030.
El programa también prevé la puesta en marcha de la «Oferta Marruecos», dedicada al hidrógeno verde, y la aplicación del plan director de infraestructuras gasísticas.
La regionalización avanzada, abordada en el último discurso real, constituye otro eje del programa.
Las transferencias financieras anuales del Estado a las regiones deberían alcanzar un mínimo de 12.000 millones de dírhams a partir de 2027.
Este aumento deberá acompañar las políticas de desarrollo territorial y contribuir a una distribución más equilibrada de las inversiones.
En el plano institucional, el programa prevé tipificar como delito el enriquecimiento ilícito, así como establecer sanciones relacionadas con los conflictos de intereses, en aplicación del artículo 36 de la Constitución.
La divulgación de información privilegiada también deberá ser tipificada como delito.
Las instituciones no podrán recuperar la confianza sin una lucha efectiva contra la corrupción y los conflictos de intereses, precisó la jefa del Gobierno.
Durante su presentación ante los parlamentarios, Fatima Ezzahra El Mansouri destacó la necesidad de cooperación entre la mayoría y la oposición, así como de diálogo social con los sindicatos y los actores económicos.
SG/RT/APA

