El presidente de Botsuana, Duma Boko, pidió una movilización nacional contra la malaria tras un fuerte aumento de los contagios y las muertes por la enfermedad, que pasaron, respectivamente, de 290 a 2.451 casos y de dos a 16 fallecimientos entre 2024 y 2025.
Durante la puesta en marcha, el jueves en Tlokweng, del Consejo de Botsuana para la Eliminación de la Malaria y las Enfermedades Tropicales Desatendidas, Boko abogó por reforzar la financiación nacional, ampliar la participación comunitaria y movilizar al conjunto de la sociedad para eliminar estas enfermedades prevenibles.
«La malaria y las enfermedades tropicales desatendidas amenazan los avances socioeconómicos de Botsuana, pese a que es posible eliminarlas», declaró el jefe del Estado, quien también preside la Alianza de Líderes Africanos contra la Malaria.
Citó el cambio climático, la resistencia a los insecticidas y a los medicamentos, la propagación de especies invasoras de mosquitos y la disminución de la financiación de los donantes entre los principales obstáculos para combatir la enfermedad.
El presidente también lamentó las dificultades de las campañas de prevención. Según explicó, unos 1.000 hogares del distrito del Noroeste rechazaron el rociado intradomiciliario con insecticidas de efecto residual a principios de año, mientras que los equipos sanitarios no pudieron acceder a otros 2.500 hogares.
«Estas dificultades nos obligan a actuar con mayor urgencia, responsabilidad y absoluta unidad», subrayó.
La situación sigue siendo preocupante en 2026. El viceministro de Salud, Lawrence Ookeditse, indicó que el país ya había registrado 1.478 casos de malaria y 12 muertes en el momento de su intervención.
Apoyándose en la tradición botsuanesa del kgotla, basada en la consulta y la toma colectiva de decisiones, Boko insistió en el papel de las comunidades para el éxito de las campañas sanitarias.
El nuevo consejo se encargará de coordinar los esfuerzos de liderazgo, financiación y movilización comunitaria ante la proximidad de la principal temporada de transmisión de la malaria, que generalmente se extiende de octubre a mayo en Botsuana.
SG/RT/APA

