El proyecto de ley de presupuestos de 2027 en Marruecos contempla varias medidas destinadas a apoyar el poder adquisitivo de los hogares.
Presentadas por el ministro de Economía, Finanzas y Eficiencia Pública, Fouzi Lekjaa, este viernes 23 de octubre ante el Parlamento, estas medidas abarcan, entre otros ámbitos, la fiscalidad de los salarios, las pensiones de jubilación, las ayudas sociales y las facturas de electricidad. La presentación se produce un día después de que la Cámara de Representantes aprobara el programa gubernamental del Ejecutivo de Fatima Ezzahra El Mansouri.
Entre los principales anuncios figura la reforma progresiva del impuesto sobre la renta (IR), cuya aplicación se extenderá entre 2027 y 2031. Contempla, en particular, elevar el umbral anual de exención de 40.000 a 60.000 dírhams y reducir de cinco a tres el número de tramos impositivos.
Durante la presentación del proyecto de presupuestos de 2027, Fouzi Lekjaa anunció que la reforma del impuesto sobre la renta permitirá eximir al 87 % de los contribuyentes en 2027.
El ministro precisó ante las dos cámaras del Parlamento, reunidas en sesión conjunta en la sede de la Cámara de Representantes, que, a partir del 1 de enero de 2027, los ingresos mensuales inferiores a 10.000 dírhams dejarán de estar sujetos al impuesto sobre la renta.
Según los datos presentados por el ministro, esta reforma elevaría al 87 % la proporción de asalariados exentos.
Añadió que la medida supondrá para la mayoría de los asalariados afectados una ganancia de cerca de 500 dírhams mensuales, con un coste presupuestario estimado en 5.500 millones de dírhams para ese año.
Lekjaa también destacó que la reforma continuará posteriormente y que, para 2031, permitirá elevar las ganancias mensuales a 1.186 dírhams para un asalariado que perciba 11.800 dírhams al mes y a 3.079 dírhams para quienes cobren 18.700 dírhams mensuales.
El proyecto de presupuestos de 2027 también incluye medidas para los jubilados. El Gobierno prevé elevar la pensión mínima a 1.700 dírhams a partir de enero de 2027 y aumentarla progresivamente hasta los 3.000 dírhams al término de la legislatura, en 2031. Esta primera revalorización debería beneficiar a 500.000 personas, entre ellas más de 150.000 viudas.
Paralelamente, la proporción de la pensión transferida a las viudas debería pasar del 50 % al 100 %. Según Fouzi Lekjaa, esta disposición afectaría a 431.000 beneficiarias.
En cuanto a las ayudas sociales directas, el importe mínimo mensual debería aumentar de 500 a 600 dírhams en una primera fase. El Gobierno prevé después incrementarlo progresivamente hasta alcanzar los 1.000 dírhams. Esta primera subida requerirá movilizar 3.000 millones de dírhams adicionales.
El proyecto contempla asimismo que el Estado asuma las facturas mensuales de electricidad cuyo importe no supere los 100 dírhams. Prevista a partir del 1 de enero de 2027, esta medida debería beneficiar a seis millones de clientes, aproximadamente el 60 % del total. Su coste anual se estima en 2.800 millones de dírhams.
La medida también debería beneficiar a determinadas pequeñas actividades artesanales caracterizadas por un bajo consumo eléctrico, especialmente en las zonas rurales.
Al mismo tiempo, el Gobierno prevé destinar 1.000 millones de dírhams a mejorar los circuitos de distribución y comercialización de productos alimentarios.
Esta partida servirá, en particular, para modernizar los mercados mayoristas y apoyar la creación de seis sociedades regionales de agrupación y comercialización en las principales regiones agrícolas.
También se anuncia una reforma de los circuitos de distribución de carne y pescado, con el objetivo de reducir los costes de intermediación y favorecer una bajada de los precios al consumidor.
Estas medidas se producen en un contexto de crecimiento de los ingresos fiscales. A finales de septiembre de 2026, estos alcanzaron los 288.300 millones de dírhams, un aumento de 30.200 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 11,7 %.
Para el conjunto del ejercicio 2026, Fouzi Lekjaa prevé reducir el déficit presupuestario al 3 % del PIB y estabilizar la tasa de endeudamiento en el 67,5 %.
SG/RT/APA

