Denominada «Pacto NEKRE», la iniciativa busca garantizar a todos los niños una educación «segura, inclusiva, soberana y de excelencia», según un mensaje del presidente Ibrahim Traoré, leído por el primer ministro, Rimtalba Jean Emmanuel Ouédraogo.
El programa contempla mejorar las condiciones de aprendizaje, combatir el abandono escolar, adaptar la formación a las necesidades del mercado laboral y valorizar la historia, las lenguas nacionales y los conocimientos tradicionales.
También pretende reforzar el papel de los docentes, promover la investigación científica y las tecnologías digitales y mejorar la gestión del sistema educativo mediante mecanismos de evaluación y rendición de cuentas.
«¡Allí donde regrese el Estado, la escuela debe reabrir!», subrayó el presidente Traoré, insistiendo en la necesidad de garantizar la escolarización de los niños vulnerables y de aquellos que han abandonado sus estudios, especialmente en las zonas afectadas por la inseguridad.
El pacto contempla asimismo un mayor control de los centros privados y medidas contra las prácticas que alejan a los menores de las aulas, particularmente su presencia en explotaciones artesanales de oro.
Su aplicación se basará en compromisos compartidos entre el Estado, los docentes, los alumnos, las familias y los socios educativos, con mecanismos de seguimiento y evaluaciones periódicas.
La elección de Kaya para el lanzamiento responde a su situación como ciudad de acogida de familias desplazadas por la violencia yihadista. La iniciativa también reivindica el legado del expresidente Thomas Sankara y su llamamiento de Gaoua de 1986 en favor de una transformación profunda de la educación.
SG/RT/APA

