Marruecos reafirmó su apoyo a la estabilidad y a la unidad nacional de Malí, país que fue objetivo el 25 de abril de varios ataques terroristas coordinados.
Durante una rueda de prensa celebrada el miércoles tras su encuentro con el subsecretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Christopher Landau, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, subrayó que la estabilidad de Malí es «fundamental» para la estabilidad regional.
Recordó que el Reino ya había denunciado enérgicamente los ataques terroristas que tuvieron como objetivo instalaciones civiles y militares malienses.
«Marruecos condena estos ataques y considera que son inaceptables y que han causado numerosas víctimas», reiteró el ministro marroquí durante este encuentro.
El ministro estimó que el Sahel atraviesa una fase «muy crítica» de su historia, advirtiendo de una «connivencia clara entre separatismo y terrorismo», que, según él, requiere una intervención de los actores directamente implicados, tanto a nivel regional como internacional.
«Es fundamental que se pueda avanzar hacia dinámicas inversas, centradas en la estabilidad y el respeto de las decisiones de las poblaciones, donde las relaciones se basen en la cooperación y no en el chantaje y la intimidación», señaló el responsable marroquí.
Por su parte, el presidente maliense, el general Assimi Goïta, afirmó que estos ataques terroristas coordinados que afectaron a varias localidades del país forman parte de un amplio plan de desestabilización apoyado por «patrocinadores internos y externos».
Asimismo, aseguró que la situación de seguridad está actualmente «bajo control» tras los ataques complejos y simultáneos del 25 de abril contra Bamako, Kati, Konna, Mopti, Gao y Kidal.


