El Banco Oesteafricano de Desarrollo (BOAD) y la Compañía Común de Reaseguro de los Estados miembros de la Conferencia Interafricana de los Mercados de Seguros (CICA-RE) firmaron este martes en Lomé un acuerdo de cooperación destinado a fortalecer la cobertura de riesgos y garantizar una mayor seguridad para las inversiones en África Occidental.
El acuerdo fue suscrito por el vicepresidente del BOAD, Abdoulaye Daffe, y el director general de CICA-RE, Karim Diarassouba. Su objetivo es establecer una cooperación duradera basada en el intercambio de conocimientos, el fortalecimiento de capacidades y el desarrollo de soluciones de seguros adaptadas a los proyectos financiados por el banco regional.
La alianza contempla además la promoción de mecanismos innovadores de gestión de riesgos con el fin de reforzar la resiliencia del ecosistema financiero regional, en un contexto marcado por el aumento de los riesgos económicos y financieros. Según un comunicado conjunto, «el dominio de los mecanismos de seguros y reaseguros se ha convertido en un requisito indispensable para proteger las inversiones, optimizar los balances y aumentar el impacto de las intervenciones de desarrollo».
En representación del presidente del BOAD, Serge Ekue, Abdoulaye Daffe señaló que este acuerdo se enmarca en la estrategia de la institución para consolidar sus mecanismos de transferencia y distribución de riesgos, especialmente mediante su enfoque «Originate to Distribute», orientado a diversificar y compartir los riesgos asociados a la financiación del desarrollo.
Por su parte, Karim Diarassouba calificó la firma del convenio como «una etapa importante» en la voluntad común de ambas instituciones de poner el seguro y el reaseguro al servicio del financiamiento del desarrollo. Destacó que la combinación de la experiencia financiera del BOAD y la capacidad técnica de CICA-RE permitirá asegurar mejor los proyectos estratégicos y fortalecer la resiliencia de las economías de la UEMOA.
A través de esta asociación, ambas instituciones aspiran a contribuir a la construcción de un ecosistema financiero regional más sólido y resiliente, capaz de respaldar de forma más eficaz las inversiones y los proyectos de desarrollo en África Occidental, al tiempo que impulsa una mayor movilización de capacidades africanas en favor del desarrollo sostenible.


