El Gobierno de Burkina Faso autorizó este jueves la explotación industrial de la mina de oro de Bouboulou por parte de la empresa pública SOPAMIB, marcando el regreso del Estado como operador directo del sector minero mediante una inversión superior a los 32.000 millones de francos CFA.
El Consejo de Ministros aprobó la concesión del permiso de explotación industrial a gran escala a SOPAMIB BOUBOULOU S.A., filial de la Sociedad de Participación Minera de Burkina (SOPAMIB). Ubicada en el municipio de Yako, en la región de Yaadga, la mina cuenta con reservas estimadas en 10,77 millones de toneladas de mineral, con una ley media de 0,64 gramos de oro por tonelada y una tasa de recuperación metalúrgica del 88 %.
Las autoridades prevén una producción total de 7,27 toneladas de oro durante un período de explotación de quince años.
El ministro de Energía, Minas y Canteras, Yacouba Zabré Gouba, afirmó que el proyecto simboliza una nueva orientación de la política minera nacional. «Es una revolución en marcha en el sector minero. Rompemos con un modelo de concesión pasiva para que el Estado se convierta en un verdadero actor industrial», declaró tras la reunión del Consejo de Ministros. Se estima que el proyecto generará cerca de 39.000 millones de francos CFA en ingresos directos para las finanzas públicas, además de más de 34.500 millones para el presupuesto estatal y más de 4.400 millones para el Fondo Minero de Desarrollo.
Asimismo, se destinarán cerca de 966 millones de francos CFA a las labores de rehabilitación y cierre del yacimiento una vez concluida su explotación.
El proyecto permitirá crear y mantener más de 1.200 empleos directos e indirectos y se inscribe en la estrategia impulsada por el presidente Ibrahim Traoré para reforzar el control público sobre los recursos mineros, mediante el fortalecimiento de la SOPAMIB y la participación directa del Estado en la explotación de varios yacimientos auríferos.
SG/RT/APA


