Varios organizadores de festivales en Túnez denunciaron que el Banco Central de Túnez (BCT) les ha rechazado las solicitudes de conversión de divisas necesarias para pagar a artistas extranjeros, lo que pone en riesgo contratos ya firmados y la celebración de diversos eventos culturales, según informó esta semana la prensa tunecina.
De acuerdo con el abogado Ahmed Ben Hassana, el problema obedece a un límite administrativo para la asignación de divisas fijado en 2.000 millones de dinares desde 2005 y que nunca ha sido actualizado, pese a que el dinar tunecino ha perdido cerca de la mitad de su valor frente al euro y al dólar durante ese período. Como consecuencia, varias asociaciones culturales podrían enfrentarse a sanciones contractuales e incluso a acciones judiciales si no logran cumplir los compromisos adquiridos con artistas y proveedores.
Según Ben Hassana, los grandes festivales institucionales, como los de Cartago y Hammamet, dispondrían de mecanismos distintos para acceder a las divisas, mientras que los festivales independientes serían los más afectados.
La situación coincide con los reiterados llamados del presidente Kaïs Saïed a privilegiar la calidad artística de las manifestaciones culturales nacionales por encima de la contratación de grandes figuras internacionales, aunque no existe ningún elemento oficial que vincule las restricciones cambiarias con esa orientación cultural.
A finales de junio de 2026, las reservas de divisas de Túnez cubrían 102 días de importaciones, un nivel considerado satisfactorio por los economistas, dado que el umbral de seguridad suele situarse en 100 días. Sin embargo, las autoridades monetarias no han emitido hasta el momento ninguna explicación pública sobre las negativas a autorizar las conversiones de divisas solicitadas por los organizadores de festivales.
SG/RT/APA


