Marruecos reafirmó su compromiso con un multilateralismo humanitario basado en la solidaridad, la responsabilidad compartida y el respeto del derecho internacional humanitario, durante el coloquio internacional «La acción humanitaria multilateral en la encrucijada: desafíos y perspectivas», celebrado en Rabat, según declaró el representante permanente del Reino ante las Naciones Unidas, Omar Hilale.
Durante su intervención, Hilale afirmó que la acción humanitaria de Marruecos, inspirada en la visión del rey Mohammed VI, se sustenta en tres principios fundamentales: una solidaridad «activa», la responsabilidad compartida entre los Estados y el respeto del derecho internacional humanitario. Asimismo, subrayó que la protección de la población civil, de las infraestructuras esenciales y de los servicios básicos constituye una obligación para todas las partes involucradas en los conflictos.
En un debate dedicado a la relación entre acción humanitaria, paz y desarrollo sostenible, el diplomático destacó que Marruecos figura entre los principales contribuyentes a las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y recordó la participación del Reino en las respuestas internacionales frente a desastres naturales y crisis humanitarias.
También defendió un enfoque integral que combine la ayuda humanitaria con la reconstrucción, el fortalecimiento institucional y el desarrollo socioeconómico sostenible para reducir el riesgo de nuevas crisis y consolidar una estabilidad duradera.
Hilale advirtió además sobre los principales desafíos que enfrenta el sistema humanitario internacional, entre ellos la insuficiencia de financiación, las dificultades de acceso a las poblaciones afectadas, la politización de la ayuda y la multiplicación de las crisis prolongadas.
En ese contexto, sostuvo que la experiencia marroquí en cooperación Sur-Sur, mediación, desarrollo humano y asistencia humanitaria puede contribuir a la reforma del sistema multilateral, y abogó por mecanismos de financiación más innovadores, una cooperación internacional reforzada, una mejor coordinación entre los actores humanitarios y las instituciones de desarrollo, así como una gobernanza adaptada a los desafíos del siglo XXI.
SG/RT/APA


