El gobierno de la República Centroafricana y el Banco Africano de Desarrollo (BAD) lanzaron en Bangui el Programa Regional de Apoyo al Desarrollo de Infraestructuras y Recursos Hídricos Transfronterizos entre la RCA y la RDC (PREDIRE).
Con un presupuesto de 121 millones de dólares y una duración de cinco años (2024-2029), el plan busca aprovechar de forma sostenible el potencial del río Ubangui, mejorar las condiciones de vida de las poblaciones ribereñas y fortalecer la integración regional.
El programa se basa en el tríptico agua – seguridad alimentaria – clima, con dos componentes. El primero, ya en marcha, contempla mejorar el sistema de información hidrológica, preparar futuras inversiones y construir infraestructuras de agua, saneamiento e higiene resilientes al clima. El segundo, en preparación, abordará captaciones de agua para la agricultura en la RDC, mejora de la navegación fluvial y medidas de protección para comunidades vulnerables frente al cambio climático.
La parte centroafricana incluye obras clave como una estación de bombeo y una planta de tratamiento de 6 500 m³/h, un depósito de 50 000 m³, la ampliación de 208 km de red de distribución, 15 000 conexiones sociales y la nueva sede de la empresa nacional de agua (SODECA). El proyecto beneficiará directamente a más de 2,4 millones de personas, la mayoría mujeres y jóvenes, muchas de ellas en situación de extrema pobreza.
Según el BAD, PREDIRE generará 3 400 empleos, de los cuales 1 200 serán permanentes, gracias a las obras, servicios de agua y saneamiento, formación en emprendimiento y mejoras en la navegación fluvial. También se implementará un plan especial de resiliencia y cohesión social para 25 000 personas, en colaboración con el ACNUR, y se fortalecerán las capacidades de más de 1 300 actores institucionales, con un enfoque de empoderamiento femenino.
El proyecto, 100 % orientado a la lucha contra los efectos del cambio climático, representa una iniciativa emblemática del portafolio climático de la BAD. Sus impulsores destacan que, más allá de las infraestructuras, busca sentar las bases de un desarrollo sostenible e inclusivo en la cuenca del Ubangui, impulsando tanto la resiliencia climática como la integración económica regional.


