La epidemia de Ébola continúa expandiéndose en la República Democrática del Congo (RDC), donde las autoridades sanitarias reportan más de 1.000 casos sospechosos vinculados a la cepa Bundibugyo del virus, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el elevado riesgo de propagación regional.
Según los últimos datos, se han registrado 1.077 casos sospechosos, 238 muertes sospechosas y más de un centenar de casos confirmados en laboratorio, principalmente en las provincias de Ituri y Kivu del Norte.
La OMS señaló que las cifras reales podrían ser aún mayores debido a las dificultades de acceso a varias zonas afectadas por la inseguridad, los desplazamientos de población y las limitaciones del sistema sanitario.
La actual epidemia preocupa especialmente porque la cepa Bundibugyo no dispone actualmente de una vacuna homologada ni de un tratamiento específico aprobado.
En Uganda también se detectaron casos importados procedentes de la RDC. Las autoridades ugandesas confirmaron siete infecciones y una muerte, reforzando la vigilancia epidemiológica y los controles fronterizos.
Ante el riesgo de expansión internacional, la OMS declaró el 17 de mayo de 2026 una emergencia de salud pública de alcance internacional y anunció el refuerzo de las operaciones de detección, aislamiento y rastreo de contactos sobre el terreno.
Las autoridades sanitarias regionales llamaron a intensificar la cooperación entre los países vecinos para contener la propagación del virus en un contexto marcado por importantes desafíos humanitarios y de seguridad.

