Si la nueva resolución de la ONU sobre el Sáhara, prevista para octubre, consagra exclusivamente la opción de la autonomía marroquí, marcaría un giro mayor en el proceso onusino y cerraría definitivamente la página del escenario referendario.
Washington reiteró el viernes que la autonomía bajo soberanía marroquí constituye «la única solución realista» para el Sáhara, durante una reunión oficial entre el enviado de la ONU, Staffan de Mistura, y el consejero del presidente estadounidense Donald Trump, Massad Boulos.
El mensaje, formulado públicamente por el consejero estadounidense, se inscribe en la continuidad de la posición adoptada por Estados Unidos desde diciembre de 2020, fecha del reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre el territorio. El presidente Trump ya había recordado esta línea en su mensaje dirigido al rey Mohammed VI con motivo de la Fiesta del Trono, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio había pronunciado un discurso similar en la primavera en Washington.
Esta reafirmación se produce a pocas semanas de una votación esperada en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre una nueva resolución relativa al Sáhara. Según fuentes diplomáticas, el texto podría, por primera vez, consagrar exclusivamente la opción de autonomía bajo soberanía marroquí como marco de arreglo, marginando de facto el proyecto de referéndum de autodeterminación.
Algunos diplomáticos mencionan también un posible ajuste del mandato de la MINURSO, orientado más hacia la estabilización y el acompañamiento político.
Washington asume ahora un papel de liderazgo como redactor de las resoluciones en el Consejo de Seguridad. La reciente gira regional de Massad Boulos, que incluyó una etapa en Argel, ilustra esta dinámica: voluntad de diálogo, pero señal clara de que un compromiso solo podrá construirse en torno a la propuesta marroquí.
Al consolidar su apoyo mediante mensajes políticos, diplomáticos e institucionales, Estados Unidos busca transformar ese respaldo en una norma internacional.


