Níger anunció la prohibición total de conceder visados a los ciudadanos estadounidenses, así como la prohibición de su entrada en el territorio nacional, en respuesta a las medidas restrictivas impuestas por la administración estadounidense contra varios países africanos, en un contexto marcado por el repliegue de la diplomacia de Estados Unidos y el endurecimiento de su política migratoria.
El Gobierno nigerino decidió esta semana prohibir de forma definitiva la concesión de visados a todos los ciudadanos estadounidenses, así como su acceso al territorio nacional, según informó la Agencia Nigerina de Prensa (ANP). Esta medida de reciprocidad se produce después de que Washington incluyera a Níger en la lista de países cuyos ciudadanos ya no se benefician de facilidades de entrada a Estados Unidos.
La respuesta de Niamey se enmarca en el realineamiento diplomático y de seguridad impulsado por la administración estadounidense. Según Associated Press (AP) y fuentes de la Casa Blanca, cerca de 30 diplomáticos estadounidenses de carrera han sido retirados de sus puestos en todo el mundo para ajustar la acción diplomática a la doctrina “America First” (Estados Unidos primero), entre ellos 13 destinados en el continente africano, incluido Níger.
Además, una proclamación presidencial estadounidense del 16 de diciembre de 2025 reforzó las restricciones de acceso al territorio estadounidense, apuntando especialmente a países considerados de “alto riesgo” para la seguridad nacional y la gestión de los flujos migratorios. Níger figura ahora en esa lista junto a Burkina Faso, Malí y Sudán del Sur.
Para las autoridades nigerinas, esta decisión representa una afirmación de la soberanía nacional y un mensaje inequívoco.
“Níger prohíbe total y definitivamente la expedición de visados a todos los ciudadanos estadounidenses y prohíbe indefinidamente la entrada en su territorio a los ciuddanos de Estados Unidos”, señaló una fuente diplomática citada por la ANP.
Esta medida refleja, según Niamey, la determinación del país de responder de manera proporcional a las restricciones estadounidenses, preservando al mismo tiempo sus intereses ciudadanos, en línea con la evolución de su política exterior.
África sigue siendo el continente más afectado por las retiradas masivas de diplomáticos y las restricciones de visados decretadas por Washington.

