El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, realizó recientemente declaraciones públicas sobre Malí al mencionar la formación en Argelia de dos altos responsables del gobierno de transición maliense. Estas palabras se producen en un contexto en el que las relaciones entre Argel y Bamako están marcadas, desde 2024, por una sucesión de diferendos diplomáticos, de seguridad y jurídicos.
Al dirigirse a las dos cámaras del Parlamento argelino, el presidente Abdelmadjid Tebboune afirmó que Argelia había mostrado benevolencia hacia Malí sin, según él, haber constatado una reciprocidad equivalente en las relaciones bilaterales. Citó al primer ministro maliense, Abdoulaye Maïga, y al ministro de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop, precisando que ambos son egresados de la Escuela Nacional de Administración de Argel.
Estas declaraciones se producen en un contexto de deterioro progresivo de las relaciones entre ambos países desde enero de 2024, cuando las autoridades malienses anunciaron la denuncia del acuerdo de paz firmado en 2015 entre el Estado maliense y los grupos armados del norte del país, un texto negociado bajo los auspicios y el patrocinio de Argelia.
Las tensiones se intensificaron tras un incidente ocurrido en la noche del 31 de marzo al 1 de abril de 2025, cuando Argelia anunció haber derribado un dron militar maliense que habría penetrado su espacio aéreo. Las autoridades de Malí confirmaron la pérdida del aparato, aunque impugnaron la versión argelina de los hechos.
A raíz de este episodio, Malí recurrió a la Corte Internacional de Justicia, denunciando la violación de su espacio aéreo e invocando un atentado contra su soberanía. La jurisdicción internacional registró la demanda maliense en septiembre de 2025, pero indicó que no podía continuar el examen del caso ante la ausencia de una respuesta formal de Argelia sobre la aceptación de su competencia, lo que condujo al abandono del procedimiento.
Paralelamente, desde 2024 las autoridades malienses han multiplicado las declaraciones oficiales acusando a Argelia de duplicidad en la lucha contra el terrorismo en el Sahel, reprochándole en particular posturas consideradas incompatibles con las orientaciones de seguridad adoptadas por Bamako.
Las relaciones bilaterales también están marcadas por la situación del imán Mahmoud Dicko, figura religiosa y política maliense, instalado en Argelia desde diciembre de 2023. Desde el extranjero, anunció a comienzos de diciembre de 2025 la creación de la Coalición de Fuerzas para la República, un movimiento político de oposición a las autoridades de transición malienses.
Por el momento, no se ha anunciado ninguna normalización de las relaciones bilaterales y los diferendos diplomáticos y jurídicos entre Argel y Bamako siguen pendientes.


