Egipto anunció el descubrimiento de un nuevo yacimiento de gas en el desierto occidental, lo que, según El Cairo, demuestra «la eficacia» de las medidas de incentivo adoptadas por el Estado para animar a los socios extranjeros a intensificar las actividades de exploración.
El Ministerio egipcio de Petróleo y Recursos Minerales informó el martes 24 de marzo del hallazgo de un importante yacimiento en el desierto occidental, con una capacidad de producción de 26 millones de pies cúbicos de gas y 2.700 barriles de condensados por día.
«La empresa Apache Corporation, en cooperación con la Empresa General Egipcia del Petróleo (EGPC), logró este descubrimiento mediante la perforación del pozo exploratorio SKAL-1X en la zona de South Kalabsha», indicó el ministerio en un comunicado.
El nuevo yacimiento se encuentra en una zona recientemente adjudicada a la compañía, cerca de sus concesiones existentes, lo que refuerza la rentabilidad del proyecto gracias a las infraestructuras ya disponibles y a la reducción de los costes operativos. Este enfoque también permitirá una rápida entrada en producción, añade la misma fuente.
Según las autoridades egipcias, este descubrimiento refleja «la eficacia de las medidas de incentivo implementadas por el Estado para alentar a los socios extranjeros a intensificar las actividades de exploración y perforación, con el objetivo de reducir la factura de las importaciones energéticas».
Presente en Egipto desde 1994, Apache Corporation es uno de los mayores inversores en el sector petrolero y gasífero del país, con inversiones totales que superaron los 4.000 millones de dólares el año pasado.
La compañía prevé además perforar 34 pozos de exploración y desarrollo en 2026, con inversiones estimadas en 150 millones de dólares, con el objetivo de alcanzar una producción total cercana a 500 millones de pies cúbicos de gas por día.
Datos oficiales indican que la producción actual de gas natural en Egipto se sitúa en torno a 4,2 mil millones de pies cúbicos diarios, frente a una demanda interna que alcanza cerca de 6,2 mil millones de pies cúbicos.
En 2018, Egipto había alcanzado la autosuficiencia con un pico de producción de 7,1 mil millones de pies cúbicos diarios. Sin embargo, tras haber sido exportador de gas natural, el país ha experimentado un aumento de la demanda interna y una disminución de algunos recursos, lo que ha reducido la producción a 4,2 mil millones de pies cúbicos diarios, según declaraciones del primer ministro Mostafa Madbouly.
Egipto ha firmado varios acuerdos de importación y suministro de gas natural, entre ellos un megaacuerdo con Israel, que debería proporcionarle un total de 130.000 millones de metros cúbicos por un valor estimado de 35.000 millones de dólares hasta 2040.


