El ministro de Asuntos Exteriores de Togo, Robert Dussey, alertó sobre los riesgos de desestabilización de la Alianza de los Estados del Sahel, señalando que cualquier debilitamiento del bloque afectaría a toda África del Oeste.
«La paz y la seguridad regional no pueden fragmentarse», afirmó Dussey, advirtiendo que una crisis dentro de la AES tendría consecuencias en el conjunto de la región.
Estas declaraciones se producen en un contexto de intensificación de las iniciativas diplomáticas destinadas a mantener el diálogo entre la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste, la Unión Africana y los países del Sahel.
En este marco, el representante especial de la UA para el Sahel, Mamadou Tangara, ha mantenido contactos con líderes regionales, incluido el presidente de Sierra Leona, Julius Maada Bio, quien reafirmó su compromiso con un diálogo constructivo en materia de seguridad.
Estas gestiones diplomáticas se producen tras la salida en 2025 de Malí, Burkina Faso y Níger de la CEDEAO y la creación de la Confederación de los Estados del Sahel.
En este contexto de recomposición regional, Lomé insiste en la necesidad de preservar una seguridad «indivisible» y de mantener mecanismos de cooperación entre los actores de África del Oeste frente a desafíos transfronterizos persistentes.


