Marruecos ha obtenido un importante apoyo financiero del Banco Mundial, por un monto de 500 millones de dólares, con el objetivo de acelerar la creación de empleo y acompañar la transición hacia una economía más sostenible.
Este financiamiento forma parte del primer préstamo de política de desarrollo dedicado al empleo y al crecimiento verde, integrado en una serie de tres operaciones destinadas a respaldar las reformas estructurales del país.
El programa prevé ampliar el acceso al empleo, priorizando a jóvenes y mujeres, y reforzar los mecanismos de inserción profesional, con el objetivo de beneficiar a más de 330.000 solicitantes de empleo de aquí a 2029.
En línea con estos objetivos, el programa prevé también reforzar la participación femenina en la economía mediante el desarrollo de servicios de cuidado infantil. Se prevé la creación de más de 40.000 nuevas plazas autorizadas, lo que generará cerca de 1.200 empleos directos para las mujeres, al tiempo que facilitará su inserción profesional.
En paralelo, el plan incluye medidas para mejorar el clima de negocios, mediante la modernización del marco de insolvencia, el refuerzo de las garantías de crédito y la simplificación de los procedimientos de inversión.
Finalmente, este apoyo se inscribe en la estrategia energética del país, fomentando la inversión en energías renovables y eficiencia energética, así como el desarrollo de la industria farmacéutica, con el objetivo de impulsar una economía más inclusiva y sostenible.


