Marruecos y Alemania reafirmaron el jueves en Rabat su voluntad de consolidar una asociación estratégica en torno al Sáhara y el Sahel, abarcando cuestiones económicas, de seguridad y geopolíticas.
Reunidos en el marco de la segunda sesión del Diálogo Estratégico Multidimensional, el jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, de visita en Marruecos, y su homólogo, Nasser Bourita, hicieron un balance de las relaciones bilaterales, con motivo del 70º aniversario de sus vínculos diplomáticos, según declaraciones oficiales. Ambas partes destacaron una convergencia de intereses en varios asuntos regionales, especialmente en África y el Sahel, así como una profundización de la cooperación económica.
En la continuidad de estos intercambios, Johann Wadephul calificó a Marruecos como un «país clave» para Alemania en el continente africano, subrayando el papel del Reino como plataforma industrial y socio económico. Más de 300 empresas alemanas están implantadas en el país, mientras que los sectores del automóvil, la energía, la mecánica y la agricultura figuran entre los ejes prioritarios de cooperación. Ambos países también prevén reforzar los intercambios en materia de formación y movilidad profesional, en un contexto de creciente necesidad de mano de obra cualificada en Alemania.
Esta dinámica bilateral se acompaña de una alineación política en asuntos sensibles. Sobre la cuestión del Sáhara, el ministro alemán reafirmó el apoyo de Berlín a una solución política bajo los auspicios de las Naciones Unidas, recordando la centralidad del plan de autonomía presentado por Marruecos como base de arreglo. Estimó que una «autonomía real bajo soberanía marroquí» constituye una opción creíble, al tiempo que llamó a continuar las negociaciones entre las partes.
Más allá de este expediente, la cooperación se extiende a los desafíos de seguridad regional. Ambos países expresaron su voluntad de reforzar su coordinación en el Sahel, donde pretenden combinar acción humanitaria, apoyo al desarrollo y cooperación política. El ministro alemán también elogió el papel de Marruecos en las iniciativas regionales, particularmente en lo relativo a la estabilidad en Oriente Medio.
Paralelamente, las perspectivas vinculadas a la Copa del Mundo 2030, que Marruecos coorganizará, fueron evocadas como un factor adicional de acercamiento, especialmente en los ámbitos de las infraestructuras y los intercambios culturales. Las autoridades marroquíes, por su parte, subrayaron la importancia del marco jurídico bilateral existente, que comprende cerca de 300 acuerdos que abarcan diversos sectores.
Ambas partes acordaron proseguir este diálogo estratégico, con la perspectiva de una próxima sesión en Berlín, con el fin de consolidar una cooperación presentada como duradera y estructurante para sus intereses comunes en África y más allá.


