El presidente marfileño, Alassane Ouattara, anunció el 6 de mayo de 2026 la disolución de la Comisión Electoral Independiente (CEI), en lo que calificó como una decisión destinada a restaurar la confianza en los procesos electorales del país.
La medida fue adoptada al término del Consejo de Ministros mediante una ordenanza y un proyecto de ley de ratificación. La CEI, creada en octubre de 2001 y considerada un pilar del sistema electoral durante 25 años, queda así oficialmente disuelta.
Aunque el jefe de Estado reconoció los “avances notables” logrados en las últimas décadas, también admitió que distintos ciclos electorales generaron críticas y reservas que afectaron la credibilidad de la institución.
Según Ouattara, la decisión responde a la voluntad de consolidar la democracia y reforzar la confianza de los actores políticos y de la ciudadanía. La disolución se presenta como una etapa transitoria hacia la creación de un nuevo mecanismo de gestión electoral.
El futuro órgano, cuyos detalles aún no han sido definidos, tendrá como misión garantizar la organización de elecciones pacíficas y transparentes, con el objetivo de superar las controversias recurrentes y asegurar la expresión del sufragio universal.
Con esta decisión, el Ejecutivo busca abrir una nueva etapa política orientada al apaciguamiento y al fortalecimiento institucional.


