Mozambique ha repatriado a más de 700 de sus ciudadanos desde la provincia sudafricana del Cabo Occidental tras una ola de violencia xenófoba que dejó varias víctimas mortales y cientos de desplazados.
Las autoridades mozambiqueñas informaron que 169 personas, entre ellas 16 menores, fueron repatriadas en las últimas 24 horas mediante operaciones coordinadas por los servicios diplomáticos y consulares, mientras continúan las evacuaciones.
El Gobierno también inició gestiones para repatriar los cuerpos de seis ciudadanos mozambiqueños fallecidos en los ataques, registrados inicialmente en Mossel Bay y posteriormente extendidos a otras localidades, como Hermanus.
Según datos oficiales, al menos nueve mozambiqueños murieron y más de 800 personas resultaron afectadas por los actos de violencia ocurridos el 29 de mayo.
Ante el temor a nuevos ataques, miles de mozambiqueños residentes en Sudáfrica han optado por regresar a su país. La situación se produce en un contexto de recurrentes episodios de xenofobia en Sudáfrica, donde los inmigrantes africanos son frecuentemente objeto de agresiones. Otros países, como Ghana, Malawi y Nigeria, también han repatriado a parte de sus ciudadanos .


