El Ejército maliense afirmó que continúa sus operaciones militares en los alrededores de Anéfis, en la región de Kidal, tras los ataques coordinados lanzados el pasado 4 de julio contra varias posiciones militares del país. En un comunicado difundido este 7 de julio, el Estado Mayor informó de la realización de 35 bombardeos aéreos y aseguró haber neutralizado a más de 200 terroristas.
Según el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, «las operaciones aeroterrestres coordinadas de las Fuerzas Armadas Malienses (FAMa) y sus aliados continúan en Anéfis». El comunicado precisa que las operaciones efectuadas el 6 de julio permitieron destruir cinco vehículos blindados, una veintena de camionetas tipo pick-up y un centenar de motocicletas. Estas acciones se producen después de los ataques del 4 de julio contra posiciones militares en Anéfis, Aguelhoc, Gao, Sévaré y Kéniéroba.
El Ejército había asegurado entonces haber repelido los ataques y recuperado el control de la situación. En varias de las localidades afectadas se registraron disparos, explosiones y un importante despliegue de seguridad. Desde hace varios días, Anéfis concentra el principal foco de las operaciones militares. Situada sobre el eje Gao-Kidal, la localidad constituye un enclave estratégico para las fuerzas malienses, que mantienen allí una presencia permanente en una zona marcada por la actividad de grupos armados y una persistente inestabilidad.
Comunicados atribuidos al Frente de Liberación del Azawad (FLA) y al Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) reivindicaron ataques contra posiciones militares o de fuerzas aliadas. Sin embargo, tanto estas afirmaciones como los balances difundidos por las distintas partes no han podido ser verificados de forma independiente debido al limitado acceso a las zonas de combate.
Desde el 4 de julio, las versiones sobre la evolución de la situación en Anéfis difieren considerablemente. Mientras el Ejército sostiene que mantiene la iniciativa y continúa ejerciendo presión sobre los grupos armados, estos últimos presentan la localidad como un punto de vulnerabilidad del dispositivo militar maliense en el norte del país.
Para Bamako, la batalla por Anéfis trasciende el control de una sola localidad. La zona constituye un punto clave en el eje Gao-Kidal y simboliza la capacidad del Estado para mantener una presencia militar en el norte de Malí. Por su parte, los grupos armados buscan debilitar ese dispositivo y demostrar su capacidad para lanzar ataques simultáneos en varios frentes. Las operaciones anunciadas el 7 de julio prolongan los combates iniciados tras la ofensiva coordinada del 4 de julio, en un contexto donde se combinan enfrentamientos militares, guerra de información y una disputa estratégica por el control del norte del país.


