Burkina Faso defendió el viernes en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, una visión del desarrollo basada en la soberanía, la resiliencia y un sistema de cooperación internacional más equilibrado, durante el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible.
En ese marco, el ministro de Economía y Finanzas, Aboubakar Nacanabo, presentó el tercer Informe Nacional Voluntario del país sobre la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) entre 2016 y 2025.
Según el Gobierno burkinés, la economía del país registró un crecimiento promedio del 4,8 % durante ese período, pese al deterioro de la seguridad, los efectos del cambio climático, la pandemia de la COVID-19 y la disminución de la financiación externa.
El informe señala además que la producción de cereales alcanzó 7,15 millones de toneladas en 2025, equivalentes al 126 % de las necesidades nacionales, mientras que los recursos internos movilizados para financiar el desarrollo ascendieron a 3,3097 billones de francos CFA.
En el ámbito social, las autoridades destacaron la reapertura de 1.473 centros educativos entre 2024 y 2025, la incorporación de 1,84 millones de personas vulnerables al Registro Social Único y el aumento del acceso al agua potable, que pasó del 72,4 % en 2016 al 78,9 % en 2025. Asimismo, indicaron que la contribución del sector industrial al PIB aumentó del 24,4 % al 32,9 %, mientras que la penetración de internet móvil alcanzó el 83 %.
Burkina Faso presentó igualmente el Plan RELANCE 2026-2030 como su nuevo marco estratégico para acelerar el cumplimiento de los ODS.
En su intervención, Nacanabo pidió una reforma de los mecanismos internacionales de financiación del desarrollo, un mayor acceso a las tecnologías y asociaciones basadas en el respeto mutuo. El ministro articuló el mensaje de su país en torno a cuatro ejes: el coraje frente a las crisis, la soberanía en las políticas de desarrollo, la resiliencia como motor de transformación y la esperanza de cara al futuro.
SG/RT/APA


