El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sissi, recibió este sábado 11 de julio a los jugadores de la selección nacional de fútbol, así como a los integrantes de los cuerpos técnico y administrativo, a su regreso de la Copa Mundial de la FIFA 2026, disputada en Estados Unidos, Canadá y México.
Durante la ceremonia, celebrada en la ciudad de Al Alamein, el jefe de Estado entregó a los integrantes de la selección la Copa del Orgullo y condecoraciones honoríficas, en reconocimiento a sus actuaciones, calificadas de heroicas, y al alto nivel técnico mostrado durante el torneo, informó la Presidencia egipcia en un comunicado.
Al-Sissi elogió «la determinación, la disciplina y el espíritu de lucha» demostrados por el equipo a lo largo de la competición y expresó su «aprecio y orgullo» por el desempeño de los Faraones, una valoración que, según la Presidencia, comparten los egipcios, el mundo árabe, las comunidades egipcias y árabes en el extranjero y los aficionados de todo el mundo.
A la ceremonia asistieron el primer ministro, Mostafa Madbouly; el ministro de Juventud y Deportes, Gohar Nabil; y el presidente de la Federación Egipcia de Fútbol, Hany Abo Rida. El mandatario subrayó que este éxito es fruto de un gran esfuerzo y de la dedicación de los jugadores al servicio de Egipto. «El deporte no consiste únicamente en ganar o perder.
Lo más importante es el respeto que el equipo se ha ganado por lo que mostró sobre el terreno de juego», afirmó.
Asimismo, destacó el ambiente de entusiasmo que acompañó a la selección durante todo el Mundial gracias a un rendimiento digno de un gran equipo.
Egipto firmó la mejor actuación de su historia al alcanzar por primera vez los octavos de final de una Copa del Mundo, donde cayó por un ajustado 3-2 ante Argentina en un encuentro marcado por decisiones arbitrales controvertidas. Los Faraones fueron recibidos como héroes en Al Alamein, donde miles de aficionados los acompañaron desde el aeropuerto hasta su hotel.
SG/RT/APA


