Los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) asistieron este domingo en Freetown a la firma del acuerdo intergubernamental que establece el marco para el desarrollo del Gasoducto Africano Atlántico Nigeria-Marruecos, una etapa que formaliza la adhesión de los Estados miembros de la organización regional a este proyecto energético estratégico.
Los países miembros de la CEDEAO dieron así un nuevo paso en el desarrollo del Gasoducto Africano Atlántico (AAGP) Nigeria-Marruecos al asistir, durante la cumbre celebrada en Freetown, a la firma del acuerdo intergubernamental (IGA) que define el marco jurídico e institucional del proyecto. Según sus promotores, esta firma refleja la adhesión colectiva de los Estados miembros de la CEDEAO a esta infraestructura energética impulsada conjuntamente por Marruecos y Nigeria.
El proyecto, iniciado por Su Majestad el Rey Mohammed VI y el expresidente nigeriano Muhammadu Buhari, con el respaldo reafirmado del actual presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, es desarrollado por la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos (ONHYM) y la Nigerian National Petroleum Company Limited (NNPC Ltd.). Las próximas etapas contemplan la creación de una sociedad del proyecto, cuya sede se establecerá en Casablanca, así como de una autoridad de gobernanza del gasoducto con sede en Abuya, antes de la movilización de los recursos financieros y de la adopción de la decisión final de inversión.
Los promotores indicaron que Marruecos y Mauritania, que no forman parte de la CEDEAO, firmarán este acuerdo por separado durante una ceremonia posterior en presencia del presidente de Nigeria. La ONHYM y la NNPC Ltd. precisaron además que los principales estudios técnicos, medioambientales y de ingeniería ya han concluido, allanando el camino hacia la fase de desarrollo operativo del proyecto.
Con una longitud aproximada de 6.800 kilómetros, el gasoducto atravesará trece países de la fachada atlántica africana antes de conectarse con el gasoducto Magreb-Europa, en el norte de Marruecos. Su capacidad de transporte se estima en 30.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año, de los cuales hasta 15.000 millones de metros cúbicos podrían destinarse a Marruecos y a los mercados europeos, mientras que el resto abastecerá a los países de la región. El coste del proyecto se calcula en unos 25.000 millones de dólares.
Según sus promotores, esta infraestructura tiene como objetivo reforzar la seguridad energética de África Occidental, apoyar la producción de electricidad, impulsar la industrialización y fortalecer la integración económica regional. La entrada en funcionamiento de los primeros tramos está prevista para comienzos de la próxima década.
La firma del acuerdo en Freetown consolida asimismo la integración del proyecto en las políticas de la CEDEAO y, más ampliamente, en las estrategias de desarrollo de las infraestructuras energéticas del continente africano.
SG/RT/APA


