La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue constituyendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, anunció el martes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, al término de una reunión del Comité de Emergencias de la agencia de la ONU.
El Comité de Emergencias de la OMS recomendó mantener el estatus de la epidemia de ébola, establecido el pasado 17 de mayo, ante la amenaza que sigue pesando sobre la población congoleña y los países vecinos. Tedros instó a los gobiernos y socios a intensificar la respuesta y movilizar más recursos en los próximos meses.
Según el último balance de la OMS, el brote ha registrado 4.945 casos confirmados y 2.325 muertes, lo que lo convierte en el mayor jamás registrado en la RDC y el segundo a nivel mundial, por detrás de la epidemia de Africa del oeste de 2014-2016, que causó alrededor de 11.000 muertes.
El riesgo de propagación se considera «muy alto» en la RDC, donde se han notificado casos en seis provincias, y «alto» en Uganda y varios países vecinos. En cambio, sigue siendo bajo en el resto de África y a nivel mundial.
Un brote que avanza rápidamente
La OMS considera que la epidemia avanza a una velocidad sin precedentes, en un contexto marcado por la inseguridad, los desplazamientos de población y la intensidad de los movimientos por carreteras, vías fluviales y zonas mineras.
«La epidemia está lejos de estar bajo control», advirtió Tedros, quien subrayó que la propagación del virus ha tomado una importante ventaja sobre los equipos encargados de la respuesta.
La situación de seguridad también dificulta las operaciones. En Kandoy, en el territorio de Aru, en Ituri, un conductor de ambulancia resultó herido y tres vehículos fueron vandalizados el lunes durante un ataque contra un equipo de respuesta.
El coordinador principal de la ONU para el ébola, Julien Harneis, condenó el ataque y pidió respeto al derecho internacional humanitario. Naciones Unidas insta a las autoridades locales, los líderes comunitarios y las asociaciones de motociclistas a apoyar a los equipos sanitarios y rechazar cualquier forma de violencia.
Los motociclistas, movilizados contra el ébola
Ante estas dificultades, la OMS está reforzando la movilización comunitaria, especialmente entre las asociaciones de motociclistas, que desempeñan un papel importante en el transporte de personas enfermas y cadáveres.
Según Thierno Baldé, responsable de la gestión de la epidemia en la OMS, los motociclistas figuran entre los grupos más expuestos y pueden desempeñar un papel esencial en la vigilancia epidemiológica.
El objetivo es, en particular, capacitarlos para que puedan alertar sobre personas que presenten síntomas, contactar con los equipos de vigilancia y facilitar la derivación de los casos sospechosos a los centros sanitarios.
Refuerzo de las capacidades asistenciales
La OMS ha desplegado 100 epidemiólogos adicionales, mientras que más de 500 agentes comunitarios de salud participan en el rastreo de contactos, la identificación de casos y el seguimiento de las personas expuestas.
Asimismo, se han añadido unos 400 camas en diferentes centros durante las dos últimas semanas.
La agencia de la ONU destaca además avances en la gestión de los fallecimientos, especialmente en Lita y Nizi, donde los equipos pueden ahora organizar con mayor rapidez entierros seguros y dignos.
A pesar de estos avances, la OMS pide mantener la vigilancia y reforzar la coordinación regional. Hasta ahora se ha movilizado alrededor del 60 % de los 115 millones de dólares necesarios para la respuesta.
Los supervivientes, en el centro de la sensibilización
En Ituri, los supervivientes también contribuyen a reforzar la confianza de las comunidades. En Kigonze, Esther, de 19 años, superviviente del ébola tras perder a su madre, trabaja ahora con niños atendidos en un centro de tratamiento.
Su testimonio busca animar a la población a acudir rápidamente a los servicios sanitarios en caso de presentar síntomas y a no dejarse llevar por el miedo.
Mientras la OMS mantiene la emergencia internacional, las autoridades congoleñas y sus socios están llamados a proseguir sus esfuerzos para contener una epidemia que sigue siendo una de las más graves jamás registradas en el país.
SG/RT/APA

