Salida de la pandemia de Covid-19, transiciones políticas, terrorismo, reestructuración interna y retirada de tres Estados miembros: Omar Alieu Touray concluye cuatro años al frente de la Comisión de la Comunidad Económica de Estados de Africa del oeste (CEDEAO) en un contexto que puso duramente a prueba a la organización regional. Su sucesor, el general Birame Diop, asumirá el cargo el 1 de septiembre con varios de estos desafíos aún sin resolver.
El gambiano Omar Alieu Touray, que llegó a la presidencia de la Comisión en junio de 2022, asumió sus funciones cuando los Estados miembros apenas salían de la pandemia de Covid-19 y seguían afrontando sus consecuencias económicas. A ello se sumaron las transiciones políticas en Mali, Burkina Faso y Guinea, así como el aumento del terrorismo, el bandolerismo, la delincuencia organizada y los efectos de la crisis climática. Su equipo heredó además una institución en plena reestructuración, con el número de comisarios reducido de 15 a siete y cerca de 500 puestos vacantes.
El principal desafío de su mandato fue, sin embargo, la profunda recomposición política de Africa del oeste. La CEDEAO tuvo que gestionar las consecuencias de los cambios de poder en Mali, Burkina Faso y Níger, antes de que los tres países se retiraran de la organización y se agruparan en la Confederación de Estados del Sahel (AES).
Entre 2022 y 2026, la organización atravesó así una de las etapas más difíciles de su historia reciente, marcada por rupturas políticas y un deterioro de la situación de seguridad, aunque continuó trabajando en la libre circulación de personas y bienes, las infraestructuras comunes, la integración económica y la cooperación regional en materia de seguridad.
Este balance coincide con la apertura de una nueva etapa institucional. El general senegalés Birame Diop sucederá a Touray al frente de la Comisión el próximo 1 de septiembre. El jueves fue recibido en Dakar por el presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye, actual presidente en ejercicio de la CEDEAO, con quien examinó las prioridades del próximo mandato, entre ellas el lanzamiento del ECO, la futura moneda común, la mejora de la recaudación de las contribuciones comunitarias, una mayor fluidez en la circulación de personas y mercancías y la puesta en marcha efectiva de la brigada regional de lucha contra el terrorismo.
El diálogo con los países de la AES será igualmente uno de los grandes retos de la nueva dirección, que deberá intentar mantener o reconstruir los vínculos con Burkina Faso, Mali y Níger. A ello se suma la situación política en Guinea-Bisáu, crisis para la que Senegal fue designado facilitador.
Birame Diop asumirá así las riendas de una CEDEAO profundamente debilitada por las crisis de los últimos cuatro años, pero que mantiene su objetivo de construir una Africa del oeste integrada, próspera y en paz, heredando buena parte de los desafíos que marcaron el difícil mandato de su predecesor.
SG/RT/APA

