Las protestas de los estudiantes de secundaria, iniciadas el 17 de septiembre en París, continúan en Francia.
Decenas de miles de estudiantes de secundaria se disponen a manifestarse este martes por la tarde en toda Francia en una nueva jornada de movilización bajo una fuerte vigilancia de las autoridades, que se enfrentan a un movimiento marcado por episodios de violencia y que amenaza con extenderse a las universidades.
En un clima social tenso, a poco más de seis meses de las elecciones presidenciales, los alumnos, que reclaman más recursos para sus centros educativos, han recibido el apoyo de los sindicatos, que llamaron al personal de la educación a salir a las calles junto a ellos en París y en una treintena de otras ciudades, según informan medios locales.
Para la manifestación prevista por la tarde en la capital, unos 2.000 policías y gendarmes serán desplegados para vigilar la marcha, mientras los bloqueos de centros de secundaria y las concentraciones se han visto acompañados de daños materiales y numerosas tensiones con las fuerzas del orden.
Iniciado el 17 de septiembre en la región parisina, el movimiento se extendió progresivamente antes de intensificarse el jueves en numerosas ciudades de Francia.
Desde el comienzo de las protestas, más de 5.000 personas, en su gran mayoría menores de edad, han sido detenidas y 215 alumnos han resultado heridos, según el Gobierno. También se han contabilizado más de 700 heridos entre las fuerzas del orden y cerca de un centenar entre el personal educativo.
Diez investigaciones han sido abiertas por la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), el organismo de control interno de la Policía, desde el inicio del movimiento, indicó el lunes por la noche el Ministerio del Interior.
Los estudiantes denuncian las condiciones insalubres de los edificios, las aulas masificadas y las ausencias de profesores que no son sustituidos, especialmente en los barrios populares.
De los 3.700 centros de secundaria del país, en los que estudian jóvenes de entre 15 y 18 años, el número de establecimientos afectados por las protestas disminuyó el lunes hasta 589, frente a cerca de 800 el viernes, según el Ministerio de Educación.
El ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, reconoció que teme una extensión de las protestas a escala nacional ante la movilización del martes, durante la cual se espera que los estudiantes de secundaria reciban el apoyo de los universitarios.
El lunes, la Unión Estudiantil contabilizaba ya 32 centros universitarios bloqueados.
SG/RT/APA

