Las autoridades sudafricanas reforzaron su presencia de seguridad en ambas ciudades para evitar nuevos episodios de violencia, un día después de los enfrentamientos entre manifestantes sudafricanos y ciudadanos extranjeros. Las tensiones están relacionadas, en particular, con la política de asilo del país.
En el distrito financiero de Durban, más de 100 manifestantes armados con palos marcharon este viernes bajo una estrecha vigilancia policial.
Unidades antidisturbios, efectivos de la Policía Municipal de Durban y otros servicios de seguridad fueron desplegados en el centro de la ciudad, donde varios establecimientos comerciales pertenecientes a extranjeros permanecieron cerrados.
Los disturbios dejaron importantes daños materiales en la ciudad, donde todavía podían verse 14 vehículos calcinados en las calles durante la jornada del viernes.
Un establecimiento hotelero y un almacén resultaron parcialmente dañados por el fuego. Los bomberos también tuvieron que intervenir nuevamente para controlar un incendio que se había reavivado en una tienda señalada como uno de los objetivos de los manifestantes.
En Soweto, vehículos de la Policía y de las Fuerzas de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF) permanecían estacionados en las inmediaciones de una oficina del Ministerio del Interior, situada en el barrio de Orlando East.
Cientos de personas hacían fila frente a las instalaciones, mientras las fuerzas de seguridad vigilaban la situación.
Según la Policía, nueve vehículos fueron incendiados el jueves cerca de la oficina ministerial. Las autoridades investigan asimismo informaciones sobre disparos durante enfrentamientos entre residentes y comerciantes extranjeros.
Varios establecimientos comerciales pertenecientes a ciudadanos extranjeros también fueron saqueados.
La jefa interina de la Policía Nacional, Puleng Dimpane, condenó los actos violentos y advirtió de que sus responsables serían llevados ante la justicia.
«No permitiremos que continúen la violencia, los incendios de vehículos, la destrucción de bienes o los ataques contra las personas», declaró, precisando que la Policía buscaba a los responsables de las agresiones y los daños materiales.
Estos nuevos incidentes se producen en un contexto de creciente oposición, impulsada por grupos contrarios a la inmigración, a la aplicación por parte del Ministerio del Interior de una sentencia del Tribunal Constitucional dictada en julio.
El tribunal ordenó al Gobierno eliminar los obstáculos administrativos que impedían a determinados migrantes y ciudadanos extranjeros indocumentados presentar solicitudes de asilo. La decisión amplía así el acceso al procedimiento de asilo, independientemente de las condiciones de entrada de los solicitantes en el territorio nacional.
La sentencia reavivó las tensiones históricas relacionadas con la inmigración en Sudáfrica, país que alberga una de las mayores poblaciones migrantes del continente y que ha registrado varias oleadas de violencia xenófoba durante las dos últimas décadas.
Tanto en Durban como en Soweto, los manifestantes acusan a las autoridades de no controlar la inmigración irregular y dirigen sus protestas especialmente contra las oficinas del Ministerio del Interior encargadas de tramitar las solicitudes de asilo.
SG/RT/APA

