Primera mujer en acceder a la jefatura del Gobierno marroquí, Fatima Ezzahra El Mansouri asume la dirección de un equipo de 32 miembros, incluida ella misma. La exministra de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda deberá coordinar un Ejecutivo que reúne a varias figuras destacadas del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), del Istiqlal, de la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y del Partido del Progreso y del Socialismo (PPS).
Esta coalición acerca al PAM a las tres principales formaciones surgidas de la Kutla Democrática, alianza histórica constituida en 1992. Marca, en particular, el regreso de la USFP y del PPS a las responsabilidades gubernamentales, después de haber permanecido en la oposición durante la anterior legislatura.
El PAM, en el centro del dispositivo gubernamental
Las afiliaciones políticas identificadas ponen de manifiesto una presencia dominante del PAM, con once miembros, incluida la jefa del Gobierno. El partido controla, en particular, el Ministerio de Justicia, confiado a Abdellatif Ouahbi, y el departamento ampliado de Juventud, Cultura y Deportes, atribuido a Mohamed Mehdi Bensaid.
Fouzi Lekjaa, quien se incorporó al PAM en julio pasado, asume la dirección del Ministerio de Economía, Finanzas y Rendimiento Público. La combinación de estas competencias lo sitúa en el centro de las decisiones sobre la financiación de las políticas públicas y la evaluación de sus resultados.
El partido cuenta también con Azzeddine El Midaoui en Enseñanza Superior, Khalid Hatimy en Agricultura y Samir Belfkih en Ordenación del Territorio, quien asume igualmente la función de portavoz del Gobierno. Najwa Koukouss, Kouloub Faitah, Fatima Saadi y Salah-Eddine Abkari completan esta representación.
El Istiqlal dispone de seis miembros identificados, encabezados por Nizar Baraka, encargado de Equipamiento, Agua y Bosques. Ryad Mezzour dirige un departamento que agrupa Industria, Comercio, Inversión e Inclusión Económica, mientras que Abdessamad Kayouh conserva Transporte y Logística. Omar Hejira, Madiha Khayr y Abdeljabbar Errachidi ocupan cargos de ministros delegados.
La izquierda, ante los desafíos sociales
La USFP cuenta con cuatro representantes: Abderrahim Chahid en Empleo y Diálogo Social, Ahmed Mehdi Mezouari en Pesca Marítima, Kamal Hachoumi en Educación Preescolar y Lucha contra el Abandono Escolar, y Aïcha Guellaa en Reforma de la Administración.
Expresidente del grupo socialista en la Cámara de Representantes, Chahid pasa así de la crítica parlamentaria a dirigir un departamento directamente expuesto a las expectativas en materia de empleo y relaciones laborales.
Por su parte, el PPS recupera tres responsabilidades gubernamentales. Nabil Benabdallah, exministro de Comunicación, asume Educación Nacional, Educación Preescolar, Formación Profesional y Cualificación. Este nombramiento sitúa a una figura política experimentada al frente de un sector en el que la capacidad de negociación será determinante.
Charafat Afailal, antigua responsable ministerial del Agua, regresa al Ejecutivo al frente de Energía, Minas y Desarrollo Sostenible. Rachid Hamouni queda encargado de Inclusión Social.
Sin embargo, estas afiliaciones no prejuzgan el reparto negociado de los cargos entre los partidos, ya que algunas personalidades pueden haber sido propuestas sin estar formalmente afiliadas.
Perfiles institucionales y científicos
La permanencia de Abdelouafi Laftit en Interior, Nasser Bourita en Asuntos Exteriores, Ahmed Toufiq en Habices y Abdeltif Loudyi en la Administración de Defensa Nacional constituye el principal elemento de continuidad.
La llegada de Hassan Tariq a la Secretaría General del Gobierno aporta un perfil de jurista, académico y antiguo Mediador del Reino. Su pasado como diputado de la USFP no permite, por sí solo, atribuir su cargo a la cuota actual del partido.
En Sanidad y Protección Social, Youns Bjijou presenta una trayectoria esencialmente científica y de gestión. Profesor de anatomía, cirugía experimental y microcirugía en Rabat, ejerció como director delegado de la Fundación Mohammed VI de Ciencias y Salud y secretario perpetuo de la Academia Africana de Ciencias de la Salud. Hasta el momento no se ha podido confirmar ninguna afiliación partidista.
Ahmed Rahhou, con experiencia en el sector bancario, la diplomacia y la presidencia del Consejo de la Competencia, asume Inteligencia Artificial, Transformación Digital y Reforma de la Administración. Esta agrupación de competencias abre la posibilidad de vincular la innovación tecnológica con la mejora de los servicios públicos.
El equipo cuenta con siete mujeres, lo que representa cerca del 22 % de sus integrantes. Más allá del acceso de una mujer a su dirección, el Gobierno será evaluado por su capacidad para lograr que responsables políticos y perfiles técnicos trabajen conjuntamente y para traducir sus competencias ampliadas en resultados en educación, sanidad y empleo.
Una mayoría «homogénea», según El Mansouri
Al término de la ceremonia de nombramiento, Fatima Ezzahra El Mansouri afirmó que el Gobierno trabajará en la elaboración y aplicación de un programa ambicioso, que responda a las expectativas de los ciudadanos y a los grandes desafíos del país, de conformidad con las orientaciones del rey Mohammed VI contenidas en los discursos del Trono y de apertura del Parlamento.
«Este Gobierno está compuesto por un equipo de trabajo formado por cuatro partidos políticos que comparten afinidades ideológicas y una convergencia de programas, con los que hemos trabajado anteriormente desde diferentes posiciones. Hoy, estos partidos constituyen una mayoría homogénea, con una visión unificada y un programa de acción común», declaró a la prensa.
Tras expresar su satisfacción por el nombramiento de los miembros del Gobierno por parte del Soberano, El Mansouri subrayó que el nuevo Ejecutivo reúne a personas de reconocida competencia y experiencia, al tiempo que destacó la representación de las mujeres y los jóvenes.
Precisó que el programa gubernamental será presentado ante las dos Cámaras del Parlamento y propondrá soluciones que respondan a las aspiraciones de los ciudadanos.
Su aplicación, añadió, se llevará a cabo con espíritu de responsabilidad, mediante políticas públicas destinadas a generar un impacto positivo en la sociedad.
SG/RT/APA

