Esta posición del Reino de Marruecos fue expresada durante los trabajos de la 52.ª sesión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), celebrada en Bagdad, Irak.
En este contexto, el Reino reiteró su condena de las agresiones perpetradas contra países miembros de la Organización, calificándolas de violaciones flagrantes de su soberanía e integridad territorial, así como de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y los principios de buena vecindad.
En esta ocasión, el embajador y director general de Asuntos Políticos Internacionales del Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores, Fouad Yazourh, reafirmó la solidaridad del Reino de Marruecos con los países hermanos que han sufrido estas violaciones.
Asimismo, Marruecos reiteró su rechazo a las agresiones inaceptables perpetradas contra el Reino de Arabia Saudita, especialmente aquellas dirigidas contra los Lugares Santos y las infraestructuras esenciales, en flagrante violación del derecho internacional.
En su intervención, Yazourh afirmó que la cuestión palestina y Al-Qods Al-Sharif siguen ocupando el primer lugar entre las prioridades de la política exterior del Reino de Marruecos, desarrollada bajo el liderazgo del rey Mohammed VI, presidente del Comité Al-Qods.
A este respecto, recordó la posición constante de Marruecos en favor de los derechos legítimos del pueblo palestino a establecer su Estado independiente, dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como capital y del que la Franja de Gaza forma parte integrante, sobre la base de la solución de dos Estados, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la legalidad internacional.
Al referirse al contexto regional e internacional particularmente delicado y complejo en el que se celebra esta reunión, el diplomático marroquí señaló que Oriente Medio atraviesa perturbaciones sin precedentes en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, lo que supone una doble amenaza de asfixia para la navegación marítima y las cadenas mundiales de suministro energético.
Indicó que esta escalada simultánea se ha convertido en un importante instrumento de presión geopolítica y económica, cuyos efectos se han intensificado con el cierre persistente del estrecho de Ormuz, paralelamente a las operaciones militares llevadas a cabo por la milicia hutí para tomar el control de las costas yemeníes que dan al estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo.
Ante esta situación, el Reino de Marruecos considera que la gestión de los estrechos marítimos constituye una responsabilidad y no una propiedad, y rechaza cualquier comportamiento destinado a transformar estos pasos estratégicos en instrumentos de chantaje, señaló.
Por otra parte, el Reino subrayó que el agravamiento de las crisis en varios países miembros de la OCI, unido a la aparición de desafíos políticos, económicos, humanitarios y de seguridad, exige de todos los Estados miembros mayores esfuerzos y la adopción de posiciones unificadas y responsables, de conformidad con el espíritu de la Carta de la Organización y sus principios.
Marruecos sigue convencido, por tanto, de que la consecución de los objetivos de la OCI pasa necesariamente por el respeto estricto de la soberanía de los Estados islámicos hermanos, la prevención de las divisiones y el sectarismo, la lucha contra los discursos de odio y la islamofobia, así como el rechazo de cualquier injerencia en sus asuntos internos.
También insistió en la necesidad de defender la unidad territorial y nacional de estos Estados, preservar su seguridad y estabilidad y privilegiar el diálogo, la mediación pacífica y la reconciliación nacional, con el fin de responder a las aspiraciones de sus pueblos al progreso y la prosperidad.
En la «Declaración de Bagdad», adoptada al término de los trabajos de esta 52.ª sesión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la OCI, los ministros destacaron, en particular, el papel del Comité Al-Qods, presidido por el rey Mohammed VI, y de la Agencia Bayt Mal Al-Qods en la protección de Al-Qods y el apoyo a la resiliencia de sus habitantes y sus instituciones.
SG/RT/APA

