La princesa Lalla Asmaa, presidenta de la Fundación Lalla Asmaa, y la primera dama de Ruanda, Jeannette Kagame, presidieron este lunes 26 de octubre en Kigali una serie de actividades que marcan el fortalecimiento de la cooperación marroquí-ruandesa en materia de salud auditiva, especialmente mediante la firma de un memorando de entendimiento entre sus dos fundaciones, la atención médica a niños con discapacidad auditiva y la inauguración de un centro especializado de diagnóstico.
Esta jornada, centrada en el compromiso con la infancia y la inclusión, se enmarca en el programa internacional «Unidos, nos oímos mejor», impulsado por la Fundación Lalla Asmaa, cuya quinta fase se puso en marcha este lunes.
La misión médico-humanitaria desarrollada conjuntamente por equipos médicos marroquíes y ruandeses permitió realizar 50 implantaciones cocleares y proporcionar audífonos a 56 niños, ilustrando la dimensión concreta de esta colaboración, basada en el acceso a la atención especializada, la transferencia de competencias y el acompañamiento duradero de los beneficiarios.
Una alianza institucional a largo plazo
La primera etapa de la jornada tuvo lugar en la sede de la Fundación Imbuto, creada por la primera dama Jeannette Kagame, donde la princesa Lalla Asmaa, hermana del rey Mohammed VI, fue recibida para una ceremonia dedicada al acercamiento entre ambas instituciones.
En esta ocasión, Karim Essakalli, presidente delegado de la Fundación Lalla Asmaa, y Elodie Shami, directora general de la Fundación Imbuto, firmaron un memorando de entendimiento en presencia de la princesa Lalla Asmaa y de la primera dama de Ruanda. El acuerdo sella una alianza que responde plenamente a la visión del rey Mohammed VI en favor de una solidaridad activa entre países hermanos y amigos, el intercambio de experiencias y el codesarrollo.
El acuerdo establece las bases de una cooperación a largo plazo en la atención a personas con discapacidad auditiva, prestando especial atención a la detección precoz, la formación de profesionales sanitarios, el intercambio de conocimientos médicos especializados y el acompañamiento de los niños y sus familias.
Más allá de las intervenciones médicas puntuales, la alianza aspira a contribuir al desarrollo de capacidades locales que permitan a las estructuras sanitarias ruandesas garantizar progresivamente una atención especializada y autónoma.
Durante la ceremonia, los responsables de ambas fundaciones presentaron sus respectivas experiencias en materia de acción social, salud y protección de la infancia.
La Fundación Lalla Asmaa destacó, en particular, su modelo integral de acompañamiento a las personas sordas, que abarca las distintas etapas de la vida, desde el cribado neonatal hasta la educación, la rehabilitación, la integración social y el acceso al empleo.
Por su parte, la Fundación Imbuto, creada en 2001 y denominada así desde 2007, desarrolla programas dedicados a la primera infancia, la educación de las niñas, la salud de los jóvenes, la salud mental y el empoderamiento económico de las mujeres y los jóvenes en los 30 distritos de Ruanda.
Para Ruanda, esta cooperación permite acceder a una experiencia contrastada: la organización de un itinerario asistencial completo, la formación de equipos multidisciplinares y los mecanismos de financiación de las implantaciones. No pretende trasladar un modelo, sino compartir su método al servicio de las decisiones propias del país.
La ceremonia de firma del memorando de entendimiento contó, entre otros, con la presencia del embajador y director general de la Agencia Marroquí de Cooperación Internacional (AMCI), Mohamed Methqal; del médico general de brigada Fouad Benariba, jefe del área de Otorrinolaringología del Hospital Militar de Instrucción Mohammed V de Rabat; y de varios responsables institucionales marroquíes y ruandeses.
Una misión médica que combina los conocimientos marroquíes y ruandeses
La princesa Lalla Asmaa y la primera dama Jeannette Kagame se trasladaron después al Hospital Militar de Referencia y Docencia de Ruanda, donde pusieron en marcha la quinta fase del programa «Unidos, nos oímos mejor» de la Fundación Lalla Asmaa e inauguraron el primer Centro de Diagnóstico y Rehabilitación Auditiva del país.
Como extensión internacional de la singular campaña nacional «Nasmaa», el programa «Unidos, nos oímos mejor» se enmarca en la visión africana del rey Mohammed VI, basada en la promoción de una cooperación Sur-Sur solidaria y activa, el intercambio de experiencias y el codesarrollo entre países hermanos y amigos. Ruanda se convierte así en el país número 23 del programa, presente en África, Oriente Medio y el norte de África y América Latina.
Recibidas, entre otros, por el ministro ruandés de Salud, Sabin Nsanzimana, y el comandante del establecimiento hospitalario, el general de brigada doctor Eugene Ngoga, la princesa Lalla Asmaa y la primera dama de Ruanda visitaron a cuatro niños ruandeses operados en el marco de esta misión médico-humanitaria. Esta acción refleja la especial atención que la princesa Lalla Asmaa presta constantemente, conforme a las altas orientaciones reales, al acompañamiento de los niños beneficiarios del programa y de sus familias, tanto en Marruecos como en los 23 países socios de la Fundación.
Un centro de diagnóstico para dar continuidad a los logros de la cooperación
Otro momento destacado de la jornada fue la inauguración, por la princesa Lalla Asmaa y la primera dama de Ruanda, de un Centro de Diagnóstico y Rehabilitación Auditiva en el Hospital Militar de Referencia y Docencia, donado y equipado por la Fundación Lalla Asmaa.
El centro representa un avance en el fortalecimiento de las capacidades ruandesas de detección, diagnóstico y seguimiento de los trastornos auditivos. Organizado en función del recorrido del paciente, reúne todas las etapas de la atención, desde el primer examen hasta la rehabilitación. Con un equipo integrado por otorrinolaringólogos, audiólogos, logopedas y psicólogos, dispone de todos los equipos médicos necesarios, entre ellos una cabina insonorizada, audiómetros, aparatos de exploración auditiva para lactantes y puestos de programación de implantes cocleares y audífonos.
Permitirá establecer un diagnóstico desde los primeros meses de vida, un período decisivo para la adquisición del lenguaje, y garantizar el seguimiento de los niños con implantes. Paralelamente, los equipos ruandeses recibieron formación sobre el uso de todos los equipos para asegurar el funcionamiento autónomo del centro.
Durante esta quinta fase del programa «Unidos, nos oímos mejor», 50 pacientes ruandeses reciben un implante coclear y otros 56 son equipados con audífonos. Las intervenciones son realizadas conjuntamente por los equipos quirúrgicos de excelencia movilizados por la Fundación Lalla Asmaa y sus homólogos ruandeses.
Esta colaboración incorpora a los profesionales de ambos países y a los médicos residentes en formación en todas las etapas de la atención, desde la preparación del paciente hasta la intervención quirúrgica y las mediciones intraoperatorias destinadas a verificar el buen funcionamiento del implante. Este enfoque permite consolidar las competencias de los equipos hospitalarios ruandeses y prolongar los beneficios de la misión en el tiempo, en favor de los pacientes.
Destinado a personas con sordera de severa a profunda para quienes los audífonos convencionales no son suficientes, el implante coclear consta de una parte interna, colocada bajo la piel detrás de la oreja, cuyos electrodos estimulan directamente el nervio auditivo, y de un procesador externo que capta y codifica los sonidos. Su activación se realiza unas semanas después de la intervención y va seguida de ajustes sucesivos y de una rehabilitación logopédica prolongada, que permite al paciente acceder progresivamente a la percepción y comprensión del habla.
SG/RT/APA

