Varios países reafirmaron el viernes 30 de octubre, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, su apoyo al plan de autonomía propuesto por Marruecos para resolver el diferendo sobre el Sáhara, al considerarlo la opción «más creíble y viable».
El Reino Unido, miembro permanente del Consejo de Seguridad, renovó su respaldo a la iniciativa de autonomía, que considera la solución «más creíble, viable y pragmática» al diferendo regional sobre el Sáhara marroquí.
En su explicación de voto tras la no renovación del mandato de la MINURSO por el Consejo de Seguridad, la embajadora y representante permanente del Reino Unido ante la ONU, Sarah MacIntosh, subrayó que la iniciativa marroquí de autonomía «constituye la base más creíble, viable y pragmática para una resolución duradera de este diferendo».
La embajadora británica exhortó a los miembros del Consejo a abordar la cuestión del Sáhara «con la voluntad de acelerar los avances hacia una solución justa, duradera y mutuamente aceptable».
Por su parte, el embajador de Francia ante la ONU, Jérôme Bonnafont, reafirmó la posición constante de su país en favor de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara.
«El presente y el futuro del Sáhara Occidental se inscriben en el marco de la soberanía marroquí», reiteró el embajador francés en su explicación de voto sobre la no renovación del mandato de la MINURSO.
También destacó el apoyo de Francia, miembro permanente del Consejo, a la iniciativa marroquí de autonomía como «única base» de negociación para resolver definitivamente el conflicto, que calificó de artificial.
«Es, por tanto, sobre la única base del plan marroquí de autonomía que llamamos a reanudar las conversaciones para alcanzar una solución justa, duradera y negociada», declaró Bonnafont.
«Apoyamos la propuesta de autonomía de Marruecos», señaló, por su parte, el embajador y representante permanente de Liberia ante la ONU, Lewis Garseedah Brown II, durante su intervención ante el Consejo de Seguridad, del que su país es miembro no permanente.
Asimismo, el Reino de Baréin, miembro no permanente, reiteró su posición constante sobre la marroquinidad del Sáhara y su pleno apoyo a la soberanía del Reino de Marruecos sobre sus provincias del sur.
El embajador de Baréin ante la ONU, Jamal Fares, reafirmó el respaldo de su país a la iniciativa de autonomía del Sáhara bajo soberanía marroquí, al considerarla «la base seria, realista y creíble para alcanzar una solución política definitiva, duradera y consensuada, que refuerce la seguridad y la estabilidad en la región».
Durante la sesión de votación, el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó que la MINURSO, cuyo mandato no fue renovado, se había convertido «lamentablemente en el símbolo inmutable de un proyecto condenado al fracaso».
«Hemos dejado claro que no podíamos apoyar la renovación, año tras año y década tras década, de mandatos que no han dado resultados o que no pueden darlos y que, (…) en este caso [el de la MINURSO], no son viables», declaró el embajador estadounidense en su explicación de voto.
Tras señalar que, en 35 años, la MINURSO «no ha alcanzado su objetivo inicial», Waltz afirmó: «No podemos mantener una misión cuyo propio nombre no refleja la realidad sobre el terreno y optar por el statu quo».
En un comunicado publicado el viernes por la noche, el Gabinete Real marroquí presentó la no renovación del mandato de la MINURSO como un punto de inflexión en el expediente del Sáhara marroquí.
Rabat aludió tanto al fin de 35 años de presencia de la misión de la ONU en las provincias del sur como a la retirada de la cuestión del orden del día del Consejo de Seguridad.
La reacción marroquí se produjo después del fracaso de dos proyectos de resolución contrapuestos: el primero, presentado por Estados Unidos, fue bloqueado por un veto ruso; el segundo, presentado por Moscú, obtuvo tres votos favorables y recibió el voto negativo estadounidense.
SG/RT/APA

