El presidente de la Transición de Mali, Assimi Goïta, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, acordaron este miércoles 19 de agosto de 2026 continuar su coordinación en materia de seguridad en Mali y el Sahel. Su conversación telefónica, solicitada por Bamako, también abordó el diálogo político y la cooperación económica.
Según el Kremlin, Assimi Goïta expresó su agradecimiento por el apoyo brindado por Rusia al fortalecimiento de la seguridad de Mali y a la lucha contra el terrorismo internacional, especialmente frente a los ataques perpetrados por grupos armados.
Ambos dirigentes acordaron continuar coordinando sus esfuerzos para favorecer la estabilidad de Mali y del conjunto de la región sahelo-sahariana, una orientación presentada por el comunicado ruso como uno de los principales resultados de la conversación.
Vladimir Putin y Assimi Goïta también examinaron las «principales cuestiones» de la agenda bilateral. Moscú y Bamako desean desarrollar su diálogo político, multiplicar los contactos a diferentes niveles y ampliar su cooperación en los ámbitos comercial, económico y humanitario.
La conversación se inscribe en la continuidad de la visita oficial realizada por Assimi Goïta a Rusia en junio de 2025. Recibido en el Kremlin por Vladimir Putin, el dirigente maliense firmó entonces varios acuerdos destinados a reforzar las relaciones entre ambos países.
Estos textos se referían, en particular, a la creación de una comisión intergubernamental encargada de la cooperación comercial, económica, científica y técnica, así como al uso pacífico de la energía nuclear. Ambas partes también identificaron la prospección geológica, la explotación de recursos naturales, la energía, la logística y los proyectos humanitarios como sectores prioritarios.
Rusia ocupa un lugar central en la estrategia de seguridad de Mali desde la ruptura de Bamako con sus antiguos socios militares occidentales. La cooperación militar ruso-maliense se apoya actualmente en Africa Corps, una estructura dependiente del Ministerio de Defensa ruso cuya presencia es reconocida oficialmente por Bamako.
Las autoridades malienses habían negado anteriormente de forma sistemática el despliegue del grupo Wagner, presentando el apoyo de Moscú como una cooperación de Estado a Estado proporcionada por instructores rusos.
El nuevo intercambio se produce cerca de cuatro meses después de los ataques coordinados del 25 de abril contra varias posiciones militares y lugares estratégicos en Mali. Moscú había pedido entonces el rápido restablecimiento de la paz y la estabilidad, reiterando su apoyo a las autoridades malienses. Sin embargo, el comunicado del 19 de agosto sitúa la conversación en el marco general de la cooperación bilateral y no la vincula a ningún ataque concreto.
Tampoco informa de un nuevo acuerdo, un despliegue adicional o un calendario para los proyectos económicos mencionados. La conversación confirma, sobre todo, la continuidad de los contactos directos al más alto nivel entre Bamako y Moscú y la voluntad de ambas capitales de consolidar una asociación todavía dominada por la seguridad, al tiempo que buscan otorgarle una mayor dimensión económica.
SG/RT/APA

