Doce personas murieron y decenas resultaron heridas el miércoles en incendios que alcanzaron varias zonas residenciales del noreste de Argelia, provocando evacuaciones y el cierre de carreteras nacionales.
Los incendios forestales causaron esta semana doce muertos y decenas de heridos en Argelia. El balance más grave se registró en las provincias de Jijel, Béjaïa y Tizi Ouzou. El ministro argelino del Interior, Saïd Sayoud, informó de cinco fallecidos en Jijel, cuatro en Béjaïa y tres en Tizi Ouzou. Las primeras informaciones difundidas por medios locales habían dado cuenta únicamente de dos muertos en la región de Béjaïa, situada a unos 300 kilómetros al este de Argel.
En Béjaïa, 54 personas con quemaduras fueron ingresadas en el hospital de Souk El Tenine, seis de ellas en estado grave, según el ministro. Saïd Sayoud y su homólogo de Salud, Mohamed Seddik Aït Messaoudene, se desplazaron al lugar para supervisar las operaciones de extinción e informarse sobre el estado de los heridos, informó la agencia oficial de noticias APS.
Ante el rápido avance de las llamas, varias familias tuvieron que abandonar sus hogares, especialmente en las provincias de Béjaïa y Jijel. Imágenes difundidas por el sitio regional Jijel News muestran a habitantes refugiados en una oficina de correos rodeada de densas nubes de humo. La Gendarmería cerró además tres carreteras nacionales que conectan varias regiones del este del país, en las proximidades de Béjaïa, Jijel y Sétif.
A las 20:00 hora local (19:00 GMT), 69 incendios permanecían activos y movilizaban a los equipos de Protección Civil. Dieciocho focos se registraban en Béjaïa y siete en Jijel. Las operaciones se veían dificultadas por fuertes ráfagas de viento, que favorecían la propagación de las llamas hacia las zonas habitadas. Las autoridades anunciaron el despliegue de importantes medios humanos y materiales, sin precisar la extensión de las superficies devastadas.
Estos nuevos incendios confirman la persistente vulnerabilidad del norte de Argelia ante los episodios de sequía y altas temperaturas, agravados por el cambio climático. Cerca de 2.000 focos de incendio ya habían sido registrados en julio en todo el país. Seis personas perdieron entonces la vida en unos diez días, mientras más de un centenar de habitantes fueron evacuados en Annaba y cerca de 150 viviendas resultaron dañadas.
En julio de 2023, más de 30 personas murieron en incendios que devastaron la región de Béjaïa, destruyendo miles de hectáreas de bosques y tierras agrícolas, así como varios centenares de viviendas. Las investigaciones abiertas tras estos siniestros conducen regularmente a detenciones por incendios provocados. Cuatro sospechosos fueron puestos en prisión preventiva tras los incendios registrados en julio en la región de Constantina.
SG/RT/APA

