El aumento de los costes de la electricidad, las reformas del mercado y el desarrollo de soluciones de almacenamiento están llevando a las empresas sudafricanas a integrar cada vez más la cuestión energética en sus estrategias de competitividad.
La energía se está consolidando progresivamente como un importante factor de competitividad para las empresas sudafricanas, que se enfrentan al aumento de las tarifas eléctricas, las reformas del mercado y las exigencias de descarbonización, según un comunicado distribuido el domingo por APO Group en nombre de VUKA Group.
Con el incremento de las tarifas de Eskom para el ejercicio 2026-2027 y la continua transformación del mercado eléctrico, las empresas comerciales e industriales buscan ahora diversificar sus fuentes de suministro y controlar mejor sus costes energéticos.
El recurso al transporte de electricidad a través de la red (wheeling), los contratos de compra de energía renovable, la generación in situ, el almacenamiento mediante baterías, la eficiencia energética y la gestión de la demanda figuran entre las soluciones contempladas.
Estas cuestiones estarán en el centro del C&I Energy + Storage Summit 2026, previsto para los días 28 y 29 de octubre en Johannesburgo. Bajo el lema de la continuidad de las actividades mediante la seguridad energética, el encuentro reunirá a empresas, desarrolladores de proyectos, inversores, instituciones financieras, proveedores de electricidad y responsables públicos.
Los debates abordarán, en particular, el aumento de los costes energéticos, la reforma del mercado eléctrico, la descarbonización y las limitaciones relacionadas con las infraestructuras.
El almacenamiento mediante baterías también ocupará un lugar destacado en las discusiones. Esta tecnología ya no se considera únicamente una solución de respaldo, sino también una herramienta estratégica que permite, entre otras cosas, gestionar los picos de consumo, mejorar la calidad del suministro eléctrico e integrar mejor las energías renovables.
Los sectores industriales con un elevado consumo de energía, entre ellos la minería, la industria manufacturera, el cemento y los metales, también estarán incluidos en las reflexiones sobre la integración de sistemas solares, eólicos e híbridos.
«La transición energética no consiste únicamente en añadir megavatios; se trata de construir sistemas energéticos fiables y responsables que refuercen la competitividad y la resiliencia», declaró Grace Olukune, responsable de ingeniería de Eskom Green.
Según los organizadores, la transformación del mercado energético en Sudáfrica está modificando así el papel de la electricidad en la estrategia de las empresas, que ahora deben conciliar la seguridad del suministro, el control de los costes, la transición energética y la competitividad.
SG/RT/APA

