Khalifa Haftar expresó su apoyo a las conclusiones del grupo de concertación 4+4, presentadas como un avance hacia la unificación de las instituciones libias y la celebración de elecciones nacionales.
El jefe de las fuerzas asentadas en el este de Libia, Khalifa Haftar, celebró el domingo el acuerdo firmado en Trípoli por representantes del Gobierno de Unidad Nacional (GNU) y de su propio bando, tras varios meses de conversaciones desarrolladas bajo los auspicios de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (MANUL).
En un comunicado publicado por su Comando General, Khalifa Haftar reafirmó su compromiso de trabajar en favor de «la unificación del Estado libio» y de responder a las demandas de la población que reclama poner fin al caos institucional y a la división política. Su bando presentó las negociaciones como conversaciones constructivas destinadas a sacar al país del estancamiento.
Según Haftar, la firma de las conclusiones de esta reunión restringida constituye un avance en la resolución de varias cuestiones que permanecen pendientes desde hace años. Estas divergencias han impedido, en particular, la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas, inicialmente previstas para diciembre de 2021, pero aplazadas debido a los desacuerdos sobre su base jurídica, las condiciones para presentar candidaturas y el reparto de poderes.
Sin embargo, el comunicado no precisó el contenido detallado del acuerdo, sus mecanismos de aplicación ni su calendario. El alcance de este nuevo entendimiento dependerá, por tanto, de su traducción en decisiones concretas, en un país donde ya se han anunciado varios compromisos políticos y de seguridad sin que hayan logrado poner fin de manera duradera a la coexistencia de autoridades rivales.
Antes de la declaración de Khalifa Haftar, su hijo y adjunto Saddam Haftar; el jefe del Gobierno paralelo instalado en el este, Oussama Hammad, y el primer ministro del GNU con sede en Trípoli, Abdelhamid Dbeibah, habían celebrado la firma del texto. La MANUL y la delegación de la Unión Europea en Libia también expresaron su respaldo a las conclusiones de la reunión.
Libia sigue dividida entre el Gobierno de Dbeibah, reconocido por la ONU pero cuestionado por sus adversarios, y las autoridades paralelas del este respaldadas por Haftar. El apoyo público de los principales responsables de ambos bandos otorga peso político al acuerdo, aunque no garantiza que puedan superarse las rivalidades institucionales y militares que bloquean la transición desde hace varios años.
SG/RT/APA

