El presidente ruso, Vladimir Putin, y su ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, defendieron el miércoles en Moscú el surgimiento de un orden mundial más equitativo, basado en la soberanía de los Estados y una mejor representación de los países en los asuntos internacionales, con motivo de la tercera Cumbre Rusia-África.
Durante su intervención en la sesión plenaria del Foro Económico y Humanitario Rusia-África, Vladimir Putin afirmó que el mundo multipolar se está convirtiendo en una realidad irreversible.
«La época en la que el destino de continentes enteros estaba determinado por un grupo reducido de Estados está llegando irrevocablemente a su fin», declaró, abogando por un orden internacional más justo, en el que se escuche la voz de cada país.
El presidente ruso destacó, en particular, el creciente peso económico de los países emergentes y señaló que los miembros de los BRICS representaban más del 40 % del producto interior bruto mundial durante los últimos cinco años, frente a menos del 30 % de los países del G7.
También presentó a África como un polo creciente de la economía y la política mundiales, destacando la voluntad de los países del continente de defender su soberanía y elegir libremente su trayectoria de desarrollo.
«Los africanos tienen una determinación inquebrantable de defender sus intereses y el deseo de forjar su propio futuro y elegir su propia vía de desarrollo», declaró.
Lavrov denuncia presiones occidentales
Por su parte, Serguéi Lavrov intervino durante un desayuno de trabajo con sus homólogos africanos, ministros de Asuntos Exteriores, organizado el miércoles al margen de la cumbre.
El jefe de la diplomacia rusa afirmó que algunos socios africanos habían sufrido presiones para disuadirlos de viajar a Rusia, mencionando presiones políticas, chantajes y amenazas de reducción de los programas de ayuda.
También denunció la difusión de información falsa y citó, en particular, noticias sobre una supuesta epidemia de peste en Rusia, que habrían buscado desalentar la participación africana.
No obstante, Serguéi Lavrov celebró la presencia de la gran mayoría de los socios africanos, pese a lo que calificó de manipulaciones occidentales.
El ministro ruso consideró que África vive un «segundo despertar», después de la ola de descolonización de los años sesenta, cuando la prioridad era la independencia política.
«Hoy, tras haber obtenido su independencia política, los africanos quieren garantizar su soberanía económica, energética y financiera», afirmó, añadiendo que Rusia seguirá siendo un aliado de los países africanos en este proceso.
También indicó que se habían abierto ocho nuevas embajadas rusas en el continente desde la anterior cumbre de 2023, elevando a 48 el número de representaciones diplomáticas rusas en África. Asimismo, mencionó el interés de socios africanos por abrir misiones diplomáticas en Moscú.
Cooperación económica y universitaria
Vladimir Putin destacó, por su parte, la cooperación económica entre Rusia y los países africanos. Según las cifras ofrecidas por el presidente ruso, más de 40 países africanos reciben cereales y fertilizantes rusos, mientras que las exportaciones agrícolas rusas al continente alcanzaron los 13 millones de toneladas durante los nueve primeros meses de 2026.
En el sector energético, habría más de 30 proyectos en marcha en 16 países africanos.
El presidente ruso también destacó el avance de la cooperación universitaria y afirmó que el número de estudiantes africanos en Rusia había aumentado un 50 % desde 2020, hasta alcanzar unos 40.000. El cupo de becas concedidas a estudiantes africanos para el curso académico 2026-2027 se elevó a 5.500, según los datos presentados.
Al referirse a las perspectivas demográficas del continente, Vladimir Putin recordó las proyecciones de las Naciones Unidas según las cuales la población africana podría superar los 2.500 millones de habitantes en 2050, de los que aproximadamente el 70 % serían menores de 30 años.
La tercera Cumbre Rusia-África, organizada los días 28 y 29 de octubre en Moscú, busca profundizar la cooperación entre Rusia y los países africanos en los ámbitos político, de seguridad, económico, científico, tecnológico y cultural.
Está previsto que los trabajos culminen, en particular, con una declaración final y un plan de acción para el período 2027-2029.
SG/RT/APA

