La Comisión de la Unión Africana (UA) y la Federación de Rusia dieron un nuevo paso en el fortalecimiento de sus relaciones con la firma de un plan de acción para el período 2027-2029, destinado a estructurar su cooperación en 19 ámbitos de interés común, ante la proximidad de la tercera cumbre Rusia-África prevista en Moscú.
El documento fue firmado, al margen de la tercera cumbre Rusia-África, por el presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, y el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, reafirmando la voluntad de ambas partes de consolidar el diálogo político y ampliar su cooperación institucional, económica y técnica.
En continuidad con el memorando de entendimiento sobre los principios fundamentales de las relaciones y la cooperación entre ambas partes, el plan pretende ofrecer un marco de diálogo y actuación para los próximos tres años.
Más allá del diálogo diplomático, el acuerdo abarca sectores estratégicos para las aspiraciones de desarrollo del continente africano, especialmente la agricultura, las infraestructuras de transporte, los recursos hídricos, el clima, la salud, la educación, los asuntos humanitarios, el comercio, la inversión y la cooperación financiera.
La innovación y la tecnología también ocupan un lugar importante en este mecanismo, junto con el intercambio de conocimientos especializados, el fortalecimiento de competencias y las alianzas universitarias. Estas prioridades ponen de manifiesto la importancia concedida al desarrollo de las capacidades de los Estados miembros de la UA, en un contexto en el que la diversificación de los socios externos constituye un desafío fundamental para las economías africanas.
Una alianza por consolidar sobre el terreno
En el plano político, el plan de acción contempla reforzar la coordinación sobre cuestiones regionales e internacionales, especialmente en el seno de las Naciones Unidas. Esta orientación refleja la voluntad de mantener canales de diálogo regulares entre Moscú y la organización continental, mientras las cuestiones de gobernanza internacional, seguridad y desarrollo adquieren un peso creciente en las relaciones entre África y sus socios.
Para la Unión Africana, el desafío será transformar este marco de cooperación en resultados concretos para sus Estados miembros, especialmente en materia de transferencia de conocimientos, formación técnica, inversiones y acceso a las tecnologías. Para Rusia, esta iniciativa ofrece un marco institucional adicional para profundizar sus relaciones con el continente en diversos sectores económicos, científicos y diplomáticos.
Sin embargo, el alcance de la iniciativa dependerá de su aplicación efectiva, de la movilización de los socios implicados y de la capacidad de traducir las prioridades anunciadas en proyectos que respondan a las necesidades de los países africanos.
El documento precisa que el plan de acción constituye un marco de cooperación y no crea derechos ni obligaciones en virtud del derecho internacional. Define así orientaciones comunes sin establecer, por sí solo, compromisos jurídicamente vinculantes.
La firma constituye una señal política a favor de la continuidad del diálogo entre ambas partes. Sobre todo, abre una nueva etapa cuya eficacia se medirá por la materialización de los compromisos anunciados durante el período 2027-2029.
SG/RT/APA

