Kigali rechaza acusaciones “sin pruebas” del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, al que sospecha de querer perjudicar los esfuerzos de paz en la RDC.
El gobierno de Ruanda rechazó con firmeza este lunes 11 de agosto de 2025 las acusaciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), según las cuales las Fuerzas de Defensa de Ruanda (RDF) habrían estado implicadas en el asesinato de 319 civiles en granjas situadas en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Ruanda calificó estas afirmaciones de “falsas” y “sin ninguna prueba, corroboración o motivo reportado”. Kigali considera que la “inclusión gratuita” de las RDF en estas acusaciones es “inaceptable” y pone en entredicho tanto la credibilidad como la metodología del ACNUDH.
El texto subraya que, en un momento en que la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en la RDC (MONUSCO) ha “fracasado durante mucho tiempo” en la protección de los civiles frente a la inseguridad, estas “acusaciones sensacionalistas” corren el riesgo de comprometer los esfuerzos en curso para lograr una resolución pacífica del conflicto en el este congoleño.
Esta advertencia de Kigali se produce mientras entra en vigor de forma inmediata un nuevo acuerdo entre la RDC y Ruanda, firmado en Washington bajo el auspicio de Estados Unidos, destinado a reforzar la protección de los civiles y la seguridad del personal de la ONU. De duración indefinida, el acuerdo podrá ser modificado por mutuo consentimiento o rescindido con un preaviso de 60 días.
Según Washington, estos avances deberían preparar el terreno para una cumbre de jefes de Estado, en una fecha aún por determinar, con el fin de consolidar la paz y construir una prosperidad regional compartida en África Oriental.


