Durante un encuentro celebrado el jueves en Rabat, Abdellatif Hammouchi, director general de la Seguridad Nacional y de la Vigilancia del Territorio, y su homóloga francesa Céline Berthon sellaron una nueva etapa en la cooperación en materia de seguridad entre Marruecos y Francia.
Los servicios de seguridad marroquíes y franceses reafirmaron el jueves en Rabat su voluntad de consolidar su cooperación frente a las amenazas regionales e internacionales. El director general de la Seguridad Nacional y de la Vigilancia del Territorio, Abdellatif Hammouchi, recibió a su homóloga francesa, Céline Berthon, para un nuevo intercambio estratégico.
En este encuentro, que se enmarca en la continuidad de una asociación considerada «ejemplar» por ambas partes, las discusiones se centraron en la lucha antiterrorista, la seguridad de los grandes eventos deportivos y la coordinación contra el espionaje y las amenazas transnacionales. Según un comunicado de la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST), la reunión puso de relieve «la eficacia de las operaciones conjuntas» ya realizadas, en particular en el desmantelamiento de células terroristas activas en la región sahelo-sahariana.
Céline Berthon, al frente de una delegación de alto nivel de seguridad francesa, saludó la contribución de Marruecos a la protección de los Juegos Olímpicos de París 2024. Asimismo, abordó con Hammouchi los dispositivos a implementar para garantizar la seguridad de la Copa Africana de Naciones, que Marruecos organizará en 2025, así como la Copa del Mundo 2030, coorganizada con España y Portugal. El intercambio de experiencia y de datos operativos será central para anticipar los principales riesgos de seguridad pública.
Los dos responsables también abordaron la lucha contra el espionaje extranjero y las actividades hostiles dirigidas contra la seguridad interior de ambos países. El encuentro reafirmó la necesidad de desarrollar una visión común y prospectiva para contrarrestar las amenazas criminales y terroristas transfronterizas.
Este diálogo ilustra, según la DGST, «la importancia concedida a la cooperación en materia de seguridad marroquí-francesa», considerada un modelo en la región. Basada en una convicción compartida de vigilancia y anticipación, esta cooperación se extiende a la lucha contra el terrorismo, el extremismo violento y la inmigración irregular, en un contexto en el que los desafíos de seguridad se vuelven cada vez más complejos a escala global.


