Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente celebrado en Dakar, los participantes hicieron un llamado urgente a reforzar la adaptación y la resiliencia frente al cambio climático.
Organizado por el Instituto de Ciencias del Medio Ambiente (ISE) de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar (UCAD), el evento se desarrolló bajo el lema mundial «Acción climática», con el eslogan «Ahora por el clima», una consigna que resume la urgencia de la situación.
Al presidir la ceremonia como padrino, Baba Dramé, director de Regulación Ambiental y Control del Ministerio de Medio Ambiente y Transición Ecológica, recordó que los desafíos ambientales que enfrenta Senegal requieren una movilización a todos los niveles.
«El Día Mundial del Medio Ambiente es un momento de reflexión, pero sobre todo de acción. Nos recuerda nuestra responsabilidad colectiva en la preservación de nuestro patrimonio natural y en la construcción de un futuro sostenible», afirmó.
Un país ya expuesto a los efectos del cambio climático
En su intervención, el responsable presentó un panorama preocupante de la situación ambiental nacional. Entre la erosión costera que amenaza varias localidades del litoral, la degradación de las tierras, la pérdida de biodiversidad y la contaminación en sus diversas formas, las presiones sobre los recursos naturales se multiplican.
A estos desafíos se suman las consecuencias del cambio climático, que se manifiestan en episodios de sequía, inundaciones recurrentes, perturbaciones agrícolas y una mayor vulnerabilidad de la población.
Apoyándose en las conclusiones del Informe Nacional sobre Clima y Desarrollo en Senegal publicado por el Banco Mundial en 2024, Baba Dramé subrayó que el costo de la inacción podría ser considerable. Según las proyecciones del informe, las pérdidas económicas vinculadas al cambio climático podrían alcanzar hasta el 9,4 % del producto interior bruto en 2050, mientras que más de dos millones de senegaleses podrían caer en la pobreza.
La adaptación, un imperativo para las comunidades
El director general del ISE, El Hadj Mamadou Sonko, centró su intervención en la necesidad de preparar a las comunidades frente a los impactos ya visibles del cambio climático.
«Constatamos diariamente los efectos del cambio climático a través del aumento de las temperaturas, las sequías, las inundaciones y la degradación progresiva de los recursos naturales. Estos fenómenos afectan directamente nuestras condiciones de vida y el futuro de nuestros hijos», afirmó.
Para él, la respuesta pasa por una adaptación anticipada y estructurada. La agricultura sostenible, la gestión racional del agua, la restauración de ecosistemas, la reforestación y las infraestructuras resilientes figuran entre las principales líneas de acción.
Más allá de las soluciones técnicas, el responsable universitario insistió en el papel central de la población en el éxito de las políticas climáticas.
«Las comunidades locales son las primeras afectadas. Poseen un conocimiento profundo de su entorno y constituyen un motor esencial en la aplicación de soluciones eficaces y duraderas», explicó.
Construir una resiliencia colectiva
Según El Hadj Mamadou Sonko, la resiliencia comunitaria no se limita a resistir los impactos climáticos, sino que implica también la capacidad de adaptarse, recuperarse y transformar las dificultades en oportunidades de desarrollo.
Esta resiliencia se apoya especialmente en la educación ambiental, el intercambio de conocimientos, la solidaridad local y el fortalecimiento de las alianzas entre ciudadanos, colectividades territoriales, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.
El director del ISE invitó igualmente a adoptar comportamientos más responsables, recordando que las acciones individuales pueden tener efectos significativos cuando se multiplican a gran escala.
«Plantar un árbol, ahorrar agua, reducir los residuos o promover las energías renovables son gestos que contribuyen a la lucha contra el cambio climático», señaló.
La juventud en el centro de la transición ecológica
Los organizadores concedieron especial atención a la juventud, considerada un actor clave de la transición ecológica. Se animó a los jóvenes a implicarse más en las iniciativas ambientales y a desarrollar soluciones innovadoras frente a los desafíos climáticos.
Para los ponentes, invertir en la formación y sensibilización de las nuevas generaciones constituye uno de los medios más seguros para construir un futuro sostenible.
Paneles para profundizar en la reflexión
La celebración estuvo marcada por la organización de paneles de alto nivel en torno al tema adaptado por el ISE: «Actuar por el clima: adaptación y resiliencia de las comunidades». Expertos, investigadores y profesionales compartieron análisis y experiencias sobre estrategias destinadas a reforzar la capacidad de adaptación de los territorios frente a los cambios climáticos.
Al término de la jornada, se impuso una constatación común entre los participantes: el desafío climático es inmenso, pero sigue estando al alcance de las sociedades que deciden actuar colectivamente.
Bajo el lema «Clima en cambio, comunidad en acción», los organizadores recordaron que, más allá de las políticas públicas, la lucha contra el cambio climático depende del compromiso de todos los ciudadanos. Una responsabilidad compartida para construir un Senegal más resiliente, más sostenible y mejor preparado frente a los desafíos ambientales del mañana.


