El Acuerdo de Establecimiento entre Senegal y Marruecos, firmado el 27 de marzo de 1964 por el difunto rey Hassan II y el difunto presidente Léopold Sédar Senghor, y ratificado en 1965, se considera uno de los pilares de la asociación ejemplar que une a ambas naciones africanas, que celebran su 60º aniversario en Laayún.
La ciudad marroquí de Laayún acogió el lunes un simposio organizado para conmemorar el sexagésimo aniversario del Convenio de Establecimiento entre Marruecos y Senegal. El encuentro contó con la presencia de investigadores, responsables políticos, empresarios y representantes institucionales de ambos países. Esta celebración tiene lugar mientras Marruecos se prepara para conmemorar los cincuenta años de la Marcha Verde.
Organizado por la Universidad Politécnica Mohammed VI (UM6P), en colaboración con el centro de investigación Timbuktu Institute – African Center for Peace Studies, con sede en Dakar, el encuentro se enmarca en la conmemoración de un acuerdo firmado en 1964 y ratificado en 1965, considerado como uno de los fundamentos de la asociación ejemplar que une a las dos naciones africanas.
El cónsul general de Senegal en Dajla, Babou Sène, destacó en la ocasión la continuidad de las excelentes relaciones entre Marruecos y Senegal, «dos países hermanos unidos por la historia y la geografía», subrayando que el Convenio de Establecimiento entre ambos países sentó las bases de una relación excepcional y sigue siendo un modelo de cooperación ejemplar del que África necesita inspirarse profundamente.
La celebración de este simposio coincide con el cincuentenario de la Marcha Verde, que sigue inspirando los valores de solidaridad, resiliencia y unidad, al tiempo que refuerza el compromiso del pueblo marroquí con la paz y el desarrollo, señaló.
También precisó que el marco jurídico de la cooperación marroquí-senegalesa cuenta hoy con una treintena de acuerdos que abarcan todos los ámbitos económicos, culturales y científicos, constituyendo así «un modelo de cooperación Sur–Sur eficaz, solidario y orientado hacia el futuro».
Por su parte, el presidente de la UM6P, Hicham El Habti, subrayó que la celebración del 60º aniversario de este convenio constituye un homenaje a una visión común, la de dos naciones africanas hermanas que, desde los primeros años de su independencia, optaron por el camino de la asociación, la confianza y la fraternidad.
Afirmó que este acuerdo fundacional ya ilustraba la convicción de que el destino de los pueblos marroquí y senegalés sería tanto más sólido cuanto más se basara en el intercambio de conocimientos, el reconocimiento mutuo de los talentos y la interconexión de las inteligencias.
El director del Timbuktu Institute, Bakary Sambe, subrayó que esta conmemoración va más allá del simple recuerdo para inscribirse en una dinámica de transmisión de un legado común, «a la vez memoria del pasado y promesa para el futuro».
Sambe expresó su especial honor de que esta celebración continúe en Laayun, «ciudad simbólica de una historia compartida», en un momento también marcado por la conmemoración de la Marcha Verde, destacando la dinámica de desarrollo de las provincias del Sur del Reino que, bajo la visión del rey Mohammed VI, «están experimentando transformaciones mayores y un desarrollo espectacular reconocido a nivel mundial».
El convenio firmado entre ambos países otorga un estatus particular a los ciudadanos de ambas naciones, especialmente en materia de integración económica y profesional. Asimismo, garantiza la libre circulación de bienes y personas y el acceso al empleo público y privado tanto para los marroquíes residentes en Senegal como para los senegaleses residentes en Marruecos.


