ُEl presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, mantuvo una reunión con Ilan Cockerill, responsable del grupo minero Endeavour Mining, con el objetivo de discutir la expansión de las operaciones del grupo en el país.
El punto central del encuentro fue la posible creación de una planta de procesamiento de minerales refractarios, que sería la duodécima de este tipo en el mundo y convertiría a Senegal en un actor industrial clave dentro de la cadena de valor del oro.
Este proyecto coincide con una estrategia nacional de mayor control estatal sobre el sector aurífero. El presidente Faye ordenó recientemente la creación de un Centro nacional de comercialización del oro para frenar las enormes pérdidas financieras provocadas por las exportaciones clandestinas, que según un informe de SWISSAID ascienden a entre 36 y 41 toneladas de oro ilegalmente exportadas entre 2013 y 2022, con pérdidas estimadas de hasta 2,71 mil millones de dólares.
El gobierno senegalés busca impulsar la transformación local del oro, mejorar la explotación de los recursos y reforzar el desarrollo territorial en las zonas mineras. En este sentido, el presidente insistió en activar fondos de rehabilitación y desarrollo territorial, así como en poner en marcha el polo industrial minero de Matam, centrado en los fosfatos de Ndendory. También pidió una mayor presencia del Estado en el accionariado de las empresas mineras y la reestructuración de sociedades públicas clave.
En este contexto, los planes de expansión de Endeavour Mining cobran una dimensión estratégica. Además del proyecto de minerales refractarios, la compañía quiere reforzar sus operaciones en Sabadola e invertir en producción eléctrica para acompañar su crecimiento.
Con ello, Endeavour aspira a consolidarse como socio privilegiado del Senegal en la nueva arquitectura minera que el gobierno desea construir, basada en la soberanía, la transformación local y la creación de valor dentro del país.


