El presidente de la Organización Internacional de Policía Criminal (OIPC-INTERPOL), el General Mayor Ahmed Naser Al-Raisi, elogió el lunes en Marrakech el apoyo inquebrantable que Marruecos aporta a la seguridad internacional.
En su intervención durante la apertura de los trabajos de la 93.ª sesión de la Asamblea General de INTERPOL, Ahmed Naser Al-Raisi subrayó que el Reino, bajo el liderazgo del rey Mohammed VI, es un modelo reconocido en materia de apertura y cooperación en seguridad.
Destacando las potencialidades de Marruecos y su historia ancestral, donde convergen las culturas amazigh, árabe, andalusí y africana para formar un crisol de diversidad, el responsable señaló que el país sigue brillando como puente entre Oriente y Occidente, entre el Norte y el Sur.
Para el presidente de INTERPOL, esta 93.ª Asamblea General “no es solamente una cita anual de diálogo, sino una plataforma destinada a reforzar la cooperación internacional en materia policial y de seguridad, permitiendo trazar los contornos de una visión de futuro para la Organización”.
Añadió que esta sesión ofrece también la oportunidad de revisar los logros alcanzados y adoptar un plan de seguridad común para los próximos cinco años.
Al recordar el balance de su mandato —marcado por la modernización del sistema de trabajo policial y de las técnicas utilizadas en las operaciones de INTERPOL, el refuerzo de los mecanismos de intercambio de información y la consolidación de la confianza entre los Estados miembros— el General Mayor Al-Raisi destacó el gran éxito logrado en el intercambio de datos, señalando que estos mecanismos desempeñaron un papel decisivo en la eficacia de la Organización.
Asimismo, evocó la celebración del 10.º aniversario del Centro de Innovación de INTERPOL, que constituye un “pilar fundamental” del desarrollo de la innovación digital y cibernética. Señaló que esta estructura ha permitido a la Organización, durante la última década, fortalecer su capacidad de apoyo a los cuerpos encargados de hacer cumplir la ley, ayudándoles a enfrentar amenazas complejas y anticipar riesgos futuros.
“INTERPOL adopta hoy la cultura de la innovación”, dijo, destacando que es la primera vez en la historia que la Asamblea General se celebra íntegramente en formato digital.
Por su parte, el secretario general de INTERPOL, Valdecy Urquiza, saludó el “gran apoyo” que el Reino brinda a INTERPOL, “no solo acogiendo esta Asamblea General, sino también siendo un país miembro muy activo y muy comprometido” en las actividades de la Organización.
En su intervención durante la ceremonia inaugural, el director general de Seguridad Nacional y Vigilancia del Territorio de Marruecos, Abdellatif Hammouchi, llamó a la creación de estructuras de seguridad comunes e indivisibles, basadas en una estrecha coordinación entre las policías nacionales, INTERPOL y las organizaciones regionales competentes, con el fin de hacer frente a la ciberdelincuencia.
Hammouchi afirmó que la organización de esta Asamblea General por parte de Marruecos se inscribe en un compromiso decidido a favor de una seguridad colectiva reforzada. Recordó que los servicios de Seguridad Nacional del Reino han puesto en marcha una estrategia integrada que combina la preservación de la seguridad con el respeto de los derechos humanos, donde la acción policial y la comunicación en materia de seguridad son indisociables y están al servicio del ciudadano.
Para garantizar la seguridad colectiva, subrayó, no basta con desarrollar las instituciones nacionales de seguridad, sino que es necesario modernizar sus mecanismos de funcionamiento para responder a las crecientes expectativas de los ciudadanos. Defendió así el fortalecimiento de la cooperación internacional y la asistencia recíproca entre los Estados.
Los participantes en este encuentro debatirán, durante cuatro días, sobre las prioridades de los servicios encargados de hacer cumplir la ley, como la ciberdelincuencia, la lucha contra las organizaciones criminales y la criminalidad organizada y emergente.
La Asamblea General examinará también las grandes tendencias criminales mundiales, en particular el desmantelamiento de redes criminales transfronterizas, la lucha contra centros internacionales de estafa, el refuerzo de las capacidades policiales a nivel mundial y la promoción del papel de las mujeres en el trabajo policial.


