El Consejo Nacional de Transición (CNT) de Malí aprobó el 30 de junio de 2026 la ley que ratifica la creación de la Oficina Maliense de Sustancias Preciosas (OMASP), encargada de regular y centralizar la comercialización del oro, en particular el procedente de la minería artesanal y de las pequeñas explotaciones mineras.
El Consejo Nacional de Transición adoptó por unanimidad, con 120 votos a favor, la ley que ratifica la Ordenanza n.º 2026-013/PT-RM, de 10 de abril de 2026, por la que se crea la Oficina Maliense de Sustancias Preciosas (OMASP), según informó el martes la institución.
Bajo la tutela del Ministerio de Industria y Comercio, esta nueva entidad tendrá la misión de regular y centralizar la comercialización del oro y de otras sustancias preciosas. También buscará reforzar el control del Estado sobre los recursos mineros, asegurar los flujos financieros y combatir los circuitos paralelos de comercialización.
La reforma se centra prioritariamente en el oro procedente de la minería artesanal y de las pequeñas explotaciones, un segmento cuyos volúmenes escapan en gran medida a las estadísticas oficiales. El Gobierno justificó la creación de la OMASP por las diferencias observadas entre las cantidades de oro declaradas en Malí y las registradas en algunos países importadores, lo que revela salidas fraudulentas del mineral y pérdidas de ingresos para el Estado.
Principal producto de exportación del país, el oro ocupa un lugar central en la economía maliense. Según el Consejo de Ministros del 18 de marzo de 2026, la producción nacional alcanzó las 72,227 toneladas en 2022, de las cuales 6 toneladas procedían de la minería artesanal. Ese año, el sector representó el 9,2 % del producto interior bruto (PIB) y generó ingresos presupuestarios por valor de 763.000 millones de francos CFA.
La creación de la OMASP forma parte de una serie de reformas emprendidas desde 2023 para reforzar la gobernanza del sector minero. El nuevo Código Minero incrementó la participación potencial del Estado en los proyectos de explotación y endureció las obligaciones impuestas a los operadores. Asimismo, una auditoría del sector permitió recuperar alrededor de 761.000 millones de francos CFA en atrasos adeudados por compañías mineras.
Estas reformas se producen en un contexto de descenso de la producción industrial de oro, que cayó a 42,2 toneladas en 2025 frente a las 54,8 toneladas registradas en 2024, principalmente debido a las dificultades del complejo Loulo-Gounkoto, explotado por Barrick. Incluyendo la producción artesanal, la producción total ascendió a 48,2 toneladas en 2025, por debajo de los objetivos fijados por las autoridades.
La puesta en marcha de la OMASP acompaña también la estrategia de transformación local del oro. En junio de 2025, el Gobierno inició en Sénou, cerca de Bamako, la construcción de una refinería de oro con el apoyo de socios rusos. Con una capacidad prevista de 200 toneladas anuales, esta infraestructura permitirá mejorar la trazabilidad del metal precioso, reducir las exportaciones de oro en bruto y aumentar el valor añadido generado en el país.
La aplicación de las competencias de la nueva Oficina deberá precisar ahora los mecanismos de control sobre los centros de compra, los recolectores, las pequeñas explotaciones mineras y los exportadores. Asimismo, deberá conciliar los objetivos de formalización del sector con la realidad de la minería artesanal, que constituye una fuente esencial de ingresos para numerosas comunidades rurales, aunque sigue enfrentándose al contrabando, el fraude, la inseguridad y los accidentes en los sitios de explotación.
SG/RT/APA


