Los principales responsables del Ejecutivo libio han manifestado su voluntad de poner fin a los gastos públicos realizados fuera del marco legal, en un contexto de tensiones presupuestarias y mayor vigilancia sobre las finanzas del Estado.
El presidente del Consejo Presidencial, Mohammed Menfi, recibió en Trípoli al jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), Abdul Hamid Dbeibah, para abordar los últimos acontecimientos políticos, económicos y de seguridad. El encuentro se produjo en medio de debates recurrentes sobre la disciplina fiscal y la gestión de los recursos públicos, especialmente en el estratégico sector energético.
Las conversaciones incluyeron la revisión de licitaciones relacionadas con contratos energéticos y los procedimientos regulatorios que rigen su adjudicación, así como los mecanismos de control del gasto público y las medidas destinadas a reforzar la transparencia. Según fuentes oficiales, el objetivo es garantizar el estricto cumplimiento de la normativa vigente y evitar cualquier iniciativa financiera al margen de los canales institucionales.
Menfi subrayó la necesidad de respetar el programa de desarrollo unificado y de “poner fin a todo gasto paralelo o realizado fuera del marco legal”, insistiendo en que los compromisos financieros deben limitarse a los circuitos oficiales para preservar la estabilidad presupuestaria.
Ambos dirigentes también examinaron la situación de seguridad y las medidas económicas previstas de cara al mes de Ramadán, incluidas la regulación de mercados y el refuerzo de la protección social para los sectores más vulnerables.


