Quince países de África, Asia, el Caribe, Europa y el Pacífico adoptaron el miércoles en Kenia la Declaración de Mombasa, una iniciativa destinada a promover la transparencia en el sector pesquero y a intensificar la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
El compromiso fue anunciado durante la 11.ª Conferencia Our Ocean y busca mejorar el acceso a los datos pesqueros, reforzar la gobernanza de los océanos y fomentar una gestión más sostenible de los recursos marinos.
Entre los países signatarios figuran Gambia, Ghana, Guinea, Liberia, Camerún, Congo, Somalia, Bélgica, Francia, Chile, Panamá, Perú, República Dominicana, Papúa Nueva Guinea y Corea del Sur.
La Declaración de Mombasa insta a los Estados costeros y a los Estados de pabellón a mejorar la recopilación, difusión e intercambio de información sobre embarcaciones, licencias y actividades pesqueras, con el fin de fortalecer la supervisión y la gestión de los recursos marinos.
El texto se basa en la Carta Mundial para la Transparencia en el Sector Pesquero, que establece diez principios de política pública susceptibles de incorporarse a bajo costo en las legislaciones nacionales y en las prácticas administrativas.
Según los promotores de la iniciativa, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada provoca pérdidas de hasta 50.000 millones de dólares anuales para la economía mundial. Además, contribuye al agotamiento de los recursos pesqueros, amenaza la seguridad alimentaria y los medios de vida de las comunidades costeras, y suele estar vinculada a violaciones de los derechos humanos.
La ministra de Pesca y Acuicultura de Ghana, Emelia Arthur, destacó que el pescado aporta el 60 % de las proteínas animales consumidas en su país y genera medios de subsistencia para cerca del 10 % de la población a lo largo de toda la cadena de valor del sector. En ese sentido, afirmó que la Declaración de Mombasa ofrece a los gobiernos una plataforma común para promover la transparencia y fortalecer la cooperación contra la pesca ilícita.
Por su parte, la ministra delegada francesa encargada del Mar y la Pesca, Catherine Chabaud, subrayó que la transparencia y una mayor cooperación internacional son indispensables para combatir eficazmente la pesca ilegal, e hizo un llamamiento a otros países para que se sumen a la iniciativa.
Elaborada con el apoyo de la Coalición para la Transparencia de las Pesquerías y de varios socios internacionales, la Declaración prevé medidas concretas como la modernización de los registros de embarcaciones, la publicación de las autorizaciones de pesca y el fortalecimiento del intercambio de información para facilitar la aplicación de las leyes.
Los países firmantes se comprometieron a poner en práctica estos compromisos y a ampliar el número de adhesiones antes de la próxima edición de la conferencia Our Ocean, prevista para 2027.
SG/RT/APA


