El ejército nigeriano anunció haber repelido un ataque llevado a cabo por combatientes del Estado Islámico en África del Oeste (ISWAP) en la zona de Buratai, en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria, en el marco de la operación militar Hadin Kai.
Según el mando militar, los asaltantes lanzaron durante la noche del 19 de junio de 2026 incursiones coordinadas contra posiciones militares situadas en los ejes de Dusten Kura y Chara, antes de ser neutralizados mediante una respuesta conjunta de fuerzas terrestres y apoyo aéreo. Las autoridades militares afirmaron haber infligido importantes pérdidas a los insurgentes sin registrar bajas en sus propias filas.
Esta operación se enmarca en una intensificación más amplia de la presión militar contra los grupos yihadistas activos en la cuenca del lago Chad. A mediados de mayo, nuevos bombardeos conjuntos entre Estados Unidos y Nigeria ya habían alcanzado posiciones insurgentes en el noreste del país, poco después de una operación que permitió abatir a Abu-Bilal al-Minuki, considerado uno de los principales dirigentes de la organización Estado Islámico.
Según el Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM), estos ataques, calificados como operaciones cinéticas, fueron llevados a cabo en coordinación con las fuerzas nigerianas y sin pérdidas entre el personal desplegado. Forman parte de una serie de operaciones iniciadas en diciembre de 2025, con el despliegue de medios aéreos estadounidenses, incluidos drones MQ-9, en apoyo de las fuerzas locales.
La muerte de Abu-Bilal al-Minuki, también conocido como Abubakar Mainok, ocurrida durante una operación en la cuenca del lago Chad, fue presentada por las autoridades como un duro golpe para la estructura de mando del Estado Islámico. Originario del estado de Borno, desempeñaba funciones estratégicas dentro de la organización, tanto en el ámbito operativo como financiero.
No obstante, varios analistas relativizan el impacto duradero de estos éxitos militares, al considerar que grupos como ISWAP disponen de mecanismos internos que les permiten reemplazar rápidamente a sus dirigentes y mantener su capacidad operativa.
En este contexto, AFRICOM reafirmó su compromiso de seguir apoyando a las fuerzas nigerianas para reforzar la lucha contra los grupos armados, mientras que el ejército de Nigeria aseguró que continuará las operaciones ofensivas en el noreste del país con el objetivo de reducir de forma duradera la amenaza a la seguridad.
SG./RT/APA


